PARA MAYOR GLORIA DE DIOS EL DIA DE LOS DIFUNTOS
DISERTACION DE UN TRATADO ELEMENTAL A CONSIDERAR
DE LAS FESTIVIDADES DE LA EPOCA
COMO TEMA DE ESTUDIO DEL SERVICIO DEVOCIONAL DOMINICAL
Escrito elaborado por:
Rafael Iñiguez Herrera
Queridos Hermanos y Hermanas amigos:
Estudiantes de la Fraternidad Rosacruz:
Dirijo la Instrucción en estas líneas las que no pretenden ser una crítica ni un juicio hacia las tradiciones y formas en que el mundo exterior celebra este día de los trascendidos, sino una guía amorosa basada en las Enseñanzas de la Sabiduria Occidental que nos permita de mejor forma comprender las leyes ocultas de la celebración de los Fieles Difuntos para aprovecharlo y servir en forma correcta, ayudando verdaderamente a quienes ya trascendieron.
A medida que se acerca la fecha en que el mundo exterior vuelca su atención hacia aquellos que han cruzado el velo, consideramos un profundo anhelo en este domingo de Servicio de Templo, recordar a la luz de la verdad que compartimos en los Ideales Superiores Acuarianos, que disipemos juntos las sombras del error que aún nublan la mente humana y que notoriamente se manifiesta en estos dias.
La mayoría de las personas que se disfrazan, colocan altares tradicionales o participan en estas fiestas lo hacen desde el amor a sus recuerdos, a sus costumbres de cada nación, es el juego inocente o el deseo de mantener vivo el vínculo con sus seres queridos.
Es completamente natural que, al observar las festividades del mundo físico, nos preguntemos el impacto real de costumbres que la sociedad adopta como un simple "relajo" o diversión.
La tendencia actual de vestirse con disfraces de catrinas, calaveras, monstruos o entidades del inframundo es vista por la mayoría como un juego divertido e inofensivo.
Sin embargo, a la Luz de la Filosofía Rosacruz, sabemos que nada es espiritualmente neutro, y adoptar vestimentas asociadas a la muerte, el miedo o la descomposición deforma nuestras corrientes de deseo y atrae vibraciones densas del mundo del Deseo Inferior.
El rendir culto, jugar o maquillarse imitando la descarnación de la materia es una inversión de la verdad.
Es especialmente delicado cuando los niños participan en estas dinámicas.
El cuerpo de deseos de los niños aún está en proceso de organización nacerá a los 14 años y es sumamente permeable.
Sumergir a los niños en ambientes donde se normalizan estas prácticas, deforma su sensibilidad espiritual.
Esto puede manifestarse más tarde como miedo, inseguridad, ansiedad o una sintonía inconsciente en el escepticismo y el materialismo.
Por lo que podemos resumir que en estas prácticas no hay malicia en ellos, pero si una falta de conocimiento sobre las leyes del mundo invisible.
El Estudiante Rosacruz sabe que el cuerpo denso es el templo del Dios interno.
En lugar de elevar los pensamientos hacia la belleza resplandeciente de las regiones superiores (donde el alma brilla en luz y color), estas prácticas fijan la atención de la humanidad en el despojo mortal, perpetuando la ilusión de que el ser humano es solo carne y huesos.
Cristo nuestro Guia Supremo, Maestro y Redentor nos enseñó a mirar el corazón; por lo tanto, bendecimos su intención de recordar a los suyos, aunque busquemos una forma más consciente de hacerlo.
"Dios no es Dios de muertos, sino de vivos" (Lucas 20:38)
Cuando los saduceos —quienes representaban la mente materialista de la época y negaban la existencia del mundo espiritual— intentaron poner a prueba a Cristo con preguntas capciosas sobre la resurrección, Él les respondió con una claridad contundente:
"Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para Él todos viven".
Este pasaje es el fundamento de por qué no debemos honrar a la muerte ni fijar nuestra atención en los despojos materiales.
Para el Padre Supremo, aquellos que el mundo llama "difuntos" están plenamente despiertos, activos y vibrantes en las regiones superiores.
La muerte es una ilusión óptica del plano físico; en el macrocosmos, la única realidad es la Vida Continua.
Cuando nuestros vecinos o familiares ven que, en lugar de sumergirnos en el luto, el miedo o lo desconocido, mantenemos una alegría serena, encendemos nuestra luz interna y enviamos y emitimos flores de amor mental, nuestro ejemplo se convierte en una guía viva y atractiva para los demás.
Pero es supremo e importante tomar esta consideración, el Estudiante Rosacruz nunca debe criticar o juzgar: "Eso que hacen está mal ".
En Los Ideales Acuarianos se busca iluminar, no condenar.
Mostramos la festividad no como una crítica de lo que "está prohibido", sino como una oportunidad de servicio espiritual.
Sabemos la necesidad de trabajar el desarrollo del Cuerpo Alma bajo el ideal acuariano el que transforma por completo el concepto de la muerte, ya que al construir cada uno este vehículo de luz dorada, alcanzamos la inmortalidad consciente, convirtiendo la transición física en un simple paso voluntario y lúcido entre mundos.
El cuerpo vital del ser humano está compuesto por cuatro éteres.
Los dos éteres inferiores (químico y de asimilación) pertenecen al mantenimiento del cuerpo físico denso. Sin embargo, los dos éteres superiores, el Éter Lumínico (medio de percepción e interacción espiritual) y el Éter Reflector (asiento de la memoria del alma y el pensamiento), constituyen el Cuerpo Alma.
Cuando estos dos éteres superiores están altamente desarrollados, el aura del estudiante brilla con un resplandor dorado y azul purísimo, la tónica vibratoria del ideal de Acuario.
Como tuvimos a bien estudiarlo y meditarlo en domingos anteriores este vehículo no se hereda, se teje puntada a puntada a través de actos de amor, pureza, compasión y servicio altruista y desinteresado en favor devocional a la humanidad.
En la apreciable Era de Piscis estuvo marcada por el temor a la muerte, el aislamiento, el dogma y la necesidad de salvadores externos, el reconocimiento y la identificación del Yo Inferior, en la Persona, en el YO en forma Egoísta y que sus cuerpos al trascender e la experiencia de la vida lo deja todo y regresa a la divinidad.
El Ideal Acuariano nos pide asumir la responsabilidad de nuestra propia evolución a través del conocimiento espiritual bajo la premisa del conocimiento de las Leyes Divinas (Renacimiento/Consecuencia) la unión de la ciencia, el arte y la religión, para con ello nos permite conocer y comprender las Regiones Superiores y aspirar a desarrollar el Cuerpo Alma, las regiones sutiles del planeta dejan de ser un misterio o un lugar al que se teme.
De aquí que la elaboración de estas líneas aclare el porqué y el cómo de la energía sutil para que cada alma, en su propio libre albedrío, decida su forma de festejar, así de como proporcionar una valiosa ayuda a nuestros seres queridos que ya partieron.
La muerte no es el fin, sino una transición necesaria hacia una vida superior; por lo tanto, no debemos honrarla ni temerla, ni tampoco llamarle por ese nombre ya que no existe, sino es meritorio celebrar la continuidad del alma en un proceso de asimilación y ayudar a nuestros seres queridos mediante el servicio y la oración en paz y gratitud.
Desde la perspectiva que nuestras Enseñanzas nos brinda, la transición no es más que el nacimiento del Ego en un plano superior, en una valiosa necesidad de Recopilación del trabajo llevado a cabo en la Escuela de la Vida.
Es el desprendimiento de los cuerpos, un mero ropaje físico que ha cumplido su propósito en el plano material.
Cuando las fuerzas del cuerpo vital se agotan y el cordón de plata se rompe, el Espíritu se libera.
Lo que el mundo llama muerte es, en realidad, el regreso a nuestra verdadera casa hogar, una liberación de las limitaciones de la carne para asimilar las experiencias de la vida en el Purgatorio y el Primer Cielo.
Es por ello por lo que no debemos honrar algo que no existe que es así la llamada muerte porque es una ilusión de los sentidos densos.
Honrar la muerte es rendir culto a la inercia, a la destrucción y al miedo.
El universo es un despliegue infinito de Vida Divina.
Al poner nuestra atención y reverencia en la figura de la muerte, alimentamos las formas de pensamiento de temor que retrasan la evolución de la humanidad.
Cristo no vino a predicar la tumba, sino la resurrección y la vida eterna.
El Cristo, el Gran Espíritu del Sol, nos enseñó que nuestro Padre Celestial no es un Dios de muertos, sino de vivos.
Su venida rompió los lazos de la muerte espiritual al infundir Su propia vida en la Tierra.
En lugar de lamentarnos por lo que se desvanece, debemos vivir con profunda gratitud cada día, reconociendo que cada experiencia es una oportunidad para despertar al Cristo interno.
Vivir en gratitud significa comprender que el sufrimiento y la separación física son temporales, y que el amor es el único puente que jamás se destruye.
Cristo nos mostró que la vida es continua y que el sacrificio personal por el bien de la humanidad es la llave maestra para el ascenso en la Escuela de la Vida.
Es por ello que, En lugar de sumergirnos en el luto, los altares de dolor o el miedo que caracterizan las celebraciones tradicionales del mundo, el Estudiante Rosacruz debe transformar el Día de los Difuntos en una fiesta de Luz, Gratitud y Comunión Espiritual, a diferencia los monumentos de piedra constante, las lágrimas de desesperación, el dolor egoísta, la desesperación todo ello un ancla pesada para ellos; siendo perjudicial para quienes han cruzado el umbral los llena de una bruma que les impide ver la luz de sus nuevos planos de existencia.
El crecimiento del Cuerpo Alma es la meta suprema de nuestra Escuela Preparatoria en esta época.
Cada pensamiento puro, cada palabra de aliento y cada acto de servicio desinteresado es un átomo de éter superior que añaden a su vestidura inmortal, así no lo a transmitido amorosamente nuestro amado Instructor Max Heindel
No miren hacia abajo, hacia el polvo de la tierra o los rituales de la muerte; miren hacia arriba, hacia la luz del Cristo que incide en el aire acuariano.
Se preguntará entonces el Estudiante Rosacruz cuál es la mejor forma para ayudarles de manera efectiva, por lo cual le invitamos a seguir estos preceptos:
1-. Envíe pensamientos de paz y amor:
El pensamiento es una fuerza real, tangible y dinámica en los mundos invisibles. Un pensamiento de amor puro llega al desencarnado como un bálsamo de luz dorada que le conforta.
Al emitir estas vibraciones elevadas, disipamos la bruma gris del Purgatorio que a veces rodea al alma desorientada, permitiéndole ver con claridad el panorama de su vida pasada y la luz de los diferentes procesos que deberá llevarse a cabo en el panorama postmortem.
En las regiones superiores, las almas no necesitan sustento físico, pero sí requieren de la energía del amor para fortalecer su vehículo de deseos.
Nuestras plegarias y pensamientos desinteresados son para ellos una verdadera fuente de luz espiritual, un bálsamo que les infunde el valor necesario para continuar su ascenso.
2-. La Oración al Padre sentida para que las ayudas espirituales les asistan en su proceso de asimilación en el panorama de la vida pasada.
Esta oración debe estar completamente desprovista de peticiones materiales o apegos egoístas; su único propósito debe ser el bienestar del Espíritu desencarnado.
Al orar de esta manera, generamos una fuerza magnética ascendente que el Ángel Guardián y los Ayudantes Invisibles utilizan como "combustible espiritual" para disolver los lazos que aún atan al alma a las regiones densas del Purgatorio.
Una de las cuestiones más importantes en este proceso en la manera de nuestras posibilidades es facilitar la grabación en el cuerpo de deseos, durante las primeras 72 horas posteriores a la transición, el Ego repasa el panorama de la vida que acaba de terminar para poder grabar los acontecimientos de las experiencias en la Escuela de la Vida.
Es por ello por lo que la oración desinteresada en silencio de los familiares y amigos actúa como un escudo de absoluto silencio y paz alrededor del fallecido, protegiendo este proceso vital de cualquier interrupción o ruido del plano físico.
3-. Es también importante el dejarlos ir con gratitud y agradecimiento viendo solo todo el bien aportado en su recorrido por la Escuela de la vida
Visualícenlos envueltos en luz dorada, agradeciendo el tiempo que compartieron en la Tierra, y libérenlos de cualquier lazo de apego que los retenga en la atmósfera densa de la Tierra.
4-. Tenemos una muy Valiosa Oportunidad
"La niña no está muerta, sino que duerme" (Marcos 5:39)
Al llegar a la casa del principal de la sinagoga, cuya hija acababa de fallecer, Cristo se encontró con el panorama clásico que aún vemos hoy en el mundo: personas llorando, lamentándose y haciendo un gran alboroto lleno de dolor egoísta.
Él les dijo: "¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino que duerme". Y acto seguido, tomándola de la mano, la despertó.
Aquí Cristo nos enseña dos verdades ocultas de gran trascendencia para la humanidad doliente y afligida.
Primero, que la transición física es equivalente a un estado de sueño profundo donde el Espíritu se retira temporalmente para descansar en los mundos sutiles.
Segundo, censura directamente el luto desesperado y el alboroto exterior, demostrando que esa atmósfera de angustia en nada ayuda al alma que está experimentando su transición, sino que perturba su proceso natural de asimilación.
En las líneas arriba escritas mencionaba a los niños
Veamos entonces un ejemplo de cómo podemos ayudar a los infantes en la educación espiritual de las almas que Dios ha confiado a nuestro cuidado. a comprender estos elevados Ideales que las Enseñanzas Rosacruces nos enseñan en la Escuela Dominical.
La Escuela Dominical Rosacruz enseña a las almas jóvenes que la muerte no existe como un final, sino como una maravillosa graduación escolar donde el Espíritu regresa a su verdadero hogar celestial para descansar, asimilar lo aprendido y prepararse para un nuevo curso en la Tierra.
Veamos que nos dice esta hermosa alegoría, diferente a las celebridades de hoy en día:
EL CUENTO DEL GIRASOL DORADO
“Había una vez una pequeña Semilla de Girasol que vivía bajo la tierra oscura.
Al principio, la semilla tenía miedo de la oscuridad y se aferraba con fuerza a su casita, que era una cáscara dura y gris. Ella pensaba que esa casita lo era todo.
Un día, el Padre Sol envió un rayo de luz cálida que tocó la tierra y le susurró: "Es hora de crecer, pequeña".
La semilla sintió una fuerza mágica dentro de ella y, con valentía, rompió su cáscara gris. Si otra semilla la hubiera visto, habría dicho: "¡Oh, no! La casita de nuestra amiga se ha destruido, ha muerto".
Pero no era verdad. Al romperse la cáscara, la pequeña semilla comenzó a estirarse hacia arriba.
Pronto, un hermoso brote verde salió a la superficie del jardín.
Ya no estaba en la oscuridad, ahora podía ver el cielo azul, sentir el viento fresco y bailar con las mariposas. Se convirtió en un Girasol dorado y brillante, lleno de vida. Pasó el verano y el Girasol ayudó a las abejas a hacer miel y dio alegría a todos los que pasaban por el jardín. Ese fue su servicio desinteresado.
Cuando llegó el otoño, el Girasol se sintió cansado.
Su tallo verde se volvió marrón y sus pétalos dorados cayeron al suelo. El viento del invierno sopló y el viejo cuerpo del Girasol desapareció de la vista del jardín. Pero en el corazón del Girasol, se habían formado cientos de nuevas semillas brillantes, llenas de la luz del sol que había guardado.
El Ángel del Jardín recogió esas semillitas llenas de luz y las llevó a descansar al gran almacén del cielo durante el invierno.
Allí, las semillas soñaron con el sol y aprendieron a cantar canciones hermosas. Cuando llegó la primavera, el Ángel volvió a sembrarlas en la tierra, y cada una de ellas nació como un girasol aún más grande, más fuerte y brillante que el año anterior.
Así somos nosotros, queridos niños.
Nuestro cuerpo físico es solo la cáscara o el vestido del Girasol.
El Espíritu que vive dentro de nosotros nunca muere; solo regresa a los jardines del Padre celestial a descansar para volver a nacer con un vestido nuevo y más hermoso.
Al concluir este hermoso cuento vemos pues que a los niños se les explica de forma sencilla que están tejiendo un "vestido de luz brillante" (el Cuerpo Alma), se les enseña que cada vez que ayudan a un compañero, cuidan de un animal, obedecen con amor o comparten sus juguetes, están recolectando éteres luminosos.
Queridos amigos, educar a la niñez bajo estas luces es la mayor obra que podemos realizar para la Era de Acuario.
Al limpiar sus mentes del espectro de la muerte, estamos formando hombres y mujeres libres, compasivos y conscientes de su divinidad.
Llevemos, pues, esta enseñanza con la máxima humildad, recordando que todos somos estudiantes en diferentes grados de la gran escuela de Dios.
Para concluir aprovechemos el trabajo que nos hemos propuesto realizar en nuestro Servicio Devocional del Domingo, cuando nos reunimos en el Templo para unificar nuestras aspiraciones espirituales, tocamos las frecuencias más elevadas del Mundo del Pensamiento y del Mundo del Deseo.
Es precisamente en este espacio sagrado donde poseemos la mayor oportunidad colectiva para actuar como faros de auxilio para aquellas almas que, tras cruzar el velo, se encuentran desorientadas, dormidas o sumergidas en el materialismo, sin comprender las condiciones de las regiones superiores.
Durante el Servicio Devocional Dominical, podemos guiar y despertar a las almas confundidas proyectando una luz mental colectiva de paz, visualizándolas libres de la materia y envolviéndolas en el Amor de Cristo para que reconozcan a sus ayudantes espirituales que amorosamente les ayudan en ese trance.
Es por ello por lo que, durante el servicio, debemos prestar la mayor atención y nos enfocamos en el símbolo de la Cruz de Rosas, elevamos una poderosa vibración.
Debemos usar ese momento de máxima pureza para sintonizarnos con la tónica del Amor Divino y el Servicio.
Al elevar nuestro propio estado de conciencia, nos convertimos en canales limpios a través de los cuales las jerarquías superiores pueden derramar fuerza espiritual hacia los planos más sutiles, en los momentos de meditación y silencio del servicio, hemos de visualizar a estas almas envueltas en una atmósfera de luz blanca, dorada y azulada purísima, enviándoles un pensamiento claro y firme que pudiera consistir en:
Dirigirse al Difunto:
"Estás libre del cuerpo denso; la luz del Padre te rodea, despierta y reconoce tu verdadera naturaleza espiritual", sabemos que el poder del pensamiento amoroso viaja instantáneamente y actúa como un destello que rasga su confusión.
La música devocional y las lecturas del servicio elevan el cuerpo de deseos de todos los presentes.
Es esta valiosa energía espiritual excedente, que no usamos para fines egoístas, es el "pan místico" que consagramos.
Es por ello por lo que esta fuerza espiritual generada debe ofrecer conscientemente en el servicio para que sea utilizada por la divina luz de los Hermanos Mayores en el auxilio de los desamparados en el Purgatorio y el Primer Cielo, entre otros.
Recordemos siempre que el amor desinteresado es la fuerza de atracción más grande del universo.
Cuando elevamos nuestras plegarias dominicales por los que "no tienen esta oportunidad y no saben", estamos cumpliendo con el más alto precepto de nuestra Escuela Preparatoria: Servicio, servicio y más servicio.
Al meditar en estos pasajes durante el Servicio Devocional o en la quietud de sus hogares, asimilen la vibración de victoria que Cristo infundió en el planeta.
Como Estudiantes de la Fraternidad Rosacruz, nuestra misión es elevar la vibración del planeta, Cristo nos llamó a ser la "luz del mundo".
Él venció a la muerte para que nosotros, siguiendo Sus pasos y tejiendo nuestro Cuerpo Alma, caminemos con el rostro hacia la Luz eterna.
En Amoroso Servicio para la mayor Gloria de Dios
Fraternidad Rosacruz de Mexico.