PRECEPTOS

PARA EL ESTUDIANTE

DE LAS ENSEÑANZAS ROSACRUCES

FRATERNIDAD ROSACRUZ DE MEXICO



CENTRO DE ESTUDIOS DE LA

SABIDURÍA OCCIDENTAL MÉXICO



Así como un Planeta gira en su camino cíclico alrededor del Sol de donde es emanado, así también el Espíritu humano se mueve en una órbita alrededor de su fuente central:

Dios.

Al ser elípticas las órbitas planetarias, tienen puntos muy cercanos y otros extremadamente alejados de sus centros solares.

De manera análoga, la órbita del Espíritu humano es elíptica.

Estamos más cerca de Dios cuando nuestro viaje cíclico nos lleva a la esfera de actividad celeste - el Cielo - y estamos más separados de Él durante la vida terrenal.

Estos cambios son necesarios para nuestro crecimiento anímico y evolución.

Así como las festividades del año señalan el carácter repetitivo de acontecimientos importantes en la vida del Gran Espíritu, del mismo modo nuestros nacimientos y muertes son hechos de repetición periódica.

Es tan imposible que el Espíritu permanezca definitivamente en el cielo o en la tierra, como lo es para que un planeta se detenga en su órbita.

La misma inmutable ley de periodicidad que determina la ininterrumpida secuencia de las estaciones - la alternación del día con la noche y los flujos y reflujos de las mareas - gobierna también la marcha progresiva del Espíritu humano tanto en el Cielo como en la Tierra.

En Amoroso Servicio

El Centro de Estudios de la Sabiduría Occidental Mexico