SOLSTICIOS DE VERANO E INVIERNO

Y

EQUINOCCIOS DE PRIMAVERA Y OTOÑO CENTRO DE ESTUDIOS DE LA SABIDURIA OCCIDENTAL MEXICO


PUNTOS DE VIRAJE DEL GRAN ESPÍRITU PLANETARIO

Los Solsticios de Verano e Invierno, junto con los Equinoccios de Primavera y de Otoño, forman puntos alternos o de viraje en la vida del gran Espíritu de la Tierra, de la misma manera que la CONCEPCIÓN marca el comienzo del descenso del Espíritu Humano al cuerpo terrenal, de lo cual resulta un NACIMIENTO que inaugura el período de desarrollo hasta que se alcanza la madurez.

Al llegar a este punto se inicia una época de fructificación y de madurez junto a una declinación de las energías físicas que terminan con la MUERTE.

Los Solsticios como uno de los principales puntos de inflexión del año, las condiciones astrales son especialmente propicias para encender la luz interior.

La comunicación entre el Cielo y la Tierra, entre los Mundos visible e invisible y la luz externa e interna es más favorable que en cualquier otro momento.

Es como si se abrieran las puertas entre el mundo interior y el mundo exterior.

En estos puntos cruciales del año, los procesos que conducen a la eterificación final de nuestro denso mundo material son especialmente activos.

Hay un cambio en la estructura atómica de la Tierra.

Algo de esta naturaleza ocurre en cada uno de los puntos de inflexión estacionales; es decir, durante los solsticios de junio y diciembre y los equinoccios de marzo y septiembre.

La Tierra se carga entonces con luz adicional.

Esto continuará hasta que nuestro Planeta se convierta, en una Era venidera, por lo tanto, en un globo de luz dorada resplandeciente igual al Sol, vuestro Padre y nuestro.

Debido a los hechos anteriores, ahora es posible comprender mejor lo que ha llegado a ser posible para los seres humanos hacer con el láser , que, recordemos, obtiene su increíble amplificación de luz como resultado de alterar la estructura atómica del pequeño cristal que forma su núcleo.

Este acontecimiento libra al hombre de las trabas de la materia manifestándose entonces una época de metabolismo espiritual, por cuyo conducto nuestra cosecha de experiencias terrenales se transforma en poder del alma, en tendencias y talentos que serán puestos a rédito en vidas futuras, con el fin de que podamos prosperar y hacernos más ricos en tesoros, hasta hacernos merecedores del título de “Fieles Administradores” que nos hará ocupar mayores y mejores puestos entre los sirvientes de la Casa del Señor.

Este ejemplo descansa sobre la base de la gran ley de analogía, tan fielmente expresada por el axioma hermético:

“Como es arriba, así es abajo”.

Sobre este axioma, que es la llave maestra de todos los problemas espirituales, debemos también depender como de un “ábrete sésamo” para aplicarlo a nuestra lección sobre la Navidad de este año, la cual esperamos que corrija, confirme o complete puntos de vista previos de nuestros Estudiantes, como cada uno de ellos lo requiere.

Max Heindel

Queridos amigos (as) así como el año terrestre tiene cuatro puntos de giro, que se corresponden con los cuatro puntos turnantes del camino del planeta en torno del Sol, en los Equinoccios y Solsticios, así en el gran ciclo del desenvolvimiento del alma existen Cuatro Grandes Iniciaciones o Misterios y Nueve Misterios Menores para llegar a aquellos.


El SOLSTICIO DE INVIERNO con su Misa de Cristo o Natividad; el EQUINOCCIO DE PRIMAVERA , con la Pascua; el SOLSTICIO DE VERANO , con la fiesta de San Juan y Pentecostés (Pascua de Pentecostés o la Ascensión); y el EQUINOCCIO DE OTOÑO , con la Sanmiguelada, la Misa o Fiesta de San Miguel Arcángel.


Y fue refiriéndose a este trabajo final que Cristo dijo a sus Discípulos: " Me voy al Padre... Ustedes no pueden seguirme ahora, pero lo harán después".

El Cristo es un Ser Cósmico y Su Vida está delineada en las estrellas.

La Iniciación en los Misterios Cristianos es también un proceso cósmico donde la evolución humana es acelerada para que el hombre pueda unirse lo más rápido posible con la Fraternidad de los Ángeles, un trabajo bellamente ejemplificado en la vida y labores de María de Nazaret.

El camino de Cristo como se dramatiza en las ceremonias solares, es también el sendero de la Iniciación de cada hombre. "Como es arriba, es abajo" Todo hombre es Cristo en formación.


La mayor parte de los cristianos sólo celebran dos de los cuatro Festivales Sagrados.


El SOLSTICIO DE INVIERNO y NAVIDAD y el Equinoccio de Primavera (Pascua) y, aún así, son celebrados solamente en su limitado, personal e histórico aspecto, como fiestas conmemorativas del Nacimiento, Muerte y Resurrección del hombre Jesús de Nazaret.


El Significado Cósmico se ha olvidado.


El SOLSTICIO DE VERANO y el EQUINOCCIO DE OTOÑO tienen igual importancia para la vida del planeta, pero éstos pasan virtualmente inadvertidos, sus correspondientes Festivales han caído en un olvido general.

¡Cuanta verdad contiene entonces el dicho antiguo de que el Templo se construye sólo a medias en la luz!

En cada uno de los puntos de giro de la Tierra en su órbita, la alineación planetaria es tal, que las puertas de los Mundos Superiores se abren y dejan pasar una fresca efusión de fuerzas espirituales sobre el planeta.

La naturaleza de las fuerzas liberadas difiere en cada Estación.

La Tierra, bajo el impacto de éstas, es sometida a una serie de cambios sutiles.

Aún su esencia atómica es modificada, de modo que la Eterealización de sus substancias físicas acontece simultáneamente con el incremento de sensibilidad a las corrientes de vida que evolucionan sobre y dentro de ella.

La comunicación entre los planos físicos y suprafísicos se hace entonces más amplia y fácil, y todos aquellos sensitivos a estas influencias se ven impelidos a dar expresión, de un modo u otro, a las emociones que emergen de lo profundo de su ser.

El Cristo Cósmico es la manifestación de la fuerza solar y, como tal, Él hace cuatro grandes contactos con nuestro planeta en el curso del año.

En una más amplia concepción del Cristianismo Esotérico nos damos cuenta que El se sacrificó a Sí mismo personalmente y lo continuará haciendo a través de todos los ciclos y épocas que continuarán su curso antes de que el Plan evolucionario de la Tierra haya sido consumado esto significa:

Hasta que cada miembro de la raza humana

haya desarrollado los poderes de Cristo dentro de sí.

San Pablo habló con conocimiento iniciático cuando dijo: "...la Creación entera gime y se afana, sufriendo unida... esperando la adopción", o sea, la redención de nuestro cuerpo.

Lo invitamos a celebrar con los Estudiantes del Centro de Estudios de la Sabiduría Occidental Mexico estas importantes festividades Espirituales, estas majestuosos y transformantes verdades no son para satisfacer la curiosidad intelectual, sino para inducir a un modo más espiritual de vida en cada uno, ya que según vayamos comprendiendo su valioso significado y poniéndolo en práctica viviente, no seremos más simples observadores del Drama Cósmico, sino parte vital de éste, como co-trabajadores con Cristo en Su Diaria Tarea de establecer el Reino del Padre sobre la Tierra.

En amoroso Servicio

El Centro de Estudios de la Sabiduría Occidental Mexico