AUXILIARES

INVISIBLES

CENTRO DE ESTUDIOS

DE LA

SABIDURIA OCCIDENTAL MEXICO


AUXILIARES INVISIBLES

Después de leer la descripción que del hombre hace el Rey David, ya no lo vemos como un gusano de la tierra, como nos lo hicieron creen en tiempos pasados, sino como hecho a imagen de Dios, como una Chispa de la Divinidad.

Dentro de ese cuerpo gloriosamente creado descansa un poder invisible y maravilloso del cual el hombre es casi ignorante.

A través de edades de inicuo vivir, el ha llenado de tinieblas sus vehículos inferiores, y esos poderes dados por Dios se han cubierto con la esencia del mal, lo cual le ha cegado a la existencia de dichos poderes.

Esa recia personalidad humana se ha vuelto incapaz de sintonizarse con los Poderes Divinos.

Este instrumento humano no consiste únicamente en el cuerpo físico visto a simple vista, sino que está compuesto de vehículos invisibles que compenetran los átomos físicos y actúan como un foco para atraer este poder divino.

El cuerpo del hombre es verdaderamente un magneto viviente, que atrae a sí mismo partículas del gran espacio invisible que lo rodea.

Sus deseos actúan como la fuerza motriz que forma en el cuerpo de deseos los principios que se han convertido en los rasgos de carácter, esté la persona despierta o dormida.

El cuerpo de deseos es el vehículo en el cual el hombre funciona por la noche durante su estado inconsciente.

Durante el día actúa como la fuerza impulsora que le conduce al éxito o al fracaso, según los principios que el Ego ha incorporado en ese cuerpo invisible.

Si malgasta su tiempo juguetona e inútilmente durante el día o si vive para comer, beber y alegrarse, derrochado su fuerza vital, por la noche se adhiere estrechamente al cuerpo físico, soñando y vagando sin rumbo, desperdiciando así su fuerza y arruinando su salud.

Si bien se concede que el cuerpo de deseos impulsa y da acción al cuerpo físico a través de los deseos expresados durante las horas de vigilia, también es cierto que se agota, sucediendo lo mismo con los átomos del cuerpo físico.

El cuerpo físico del hombre puede recuperarse cuando la energía se le suministra a través del cuerpo vital.

El sueño, por lo tanto, es necesario, porque es el único medio por el cual los varios cuerpos del hombre pueden recibir su necesaria cantidad de energía.

Durante el sueño, cuando el cuerpo de deseos y la mente salen, cada uno a su propia manera recibe la vialidad de los reinos invisibles, y son rejuvenecidos mediante las fuerzas que pertenecen a la región con la cual están en armonía.

El cuerpo físico se nutre con el alimento físico que toma, con el aire que respira a través de los pulmones y la piel, y el éter absorbido en el organismo para conservar las fuerzas vitales que fluyen a través de su sangre; el cuerpo de deseos se aleja durante las horas de sueño, y durante la inconsciencia del cuerpo físico permite al cuerpo vital restaurar los átomos físicos dándoles salud y vitalidad.

Los vehículos superiores, durante su permanencia en las regiones superiores, están unidos al cuerpo físico mediante un delgado cordón plateado.

Mediante este cordón son devueltos de nuevo a su ancla física cuando este cuerpo ha sido completamente restaurado. Los insomnios, las enfermedades de varias clases, una comida muy pesada, o ruidos excesivos que interfieren con su sueño saludable, con el tiempo descomponen el cuerpo físico.

Es muy necesario que el sueño sea profundo, y de por lo menos seis horas cada noche, con el objeto de conservar los átomos físicos en buena salud.

Ahora, el único cuerpo que se cansa y que requiere reposo es el cuerpo físico.

El cuerpo vital trabaja noche y día, y el cuerpo de deseos, que mantiene al cuerpo físico en acción durante el día, trabaja veinticuatro horas.

Nunca descansa, pero su trabajo más vital se completa mientras está en su hogar, o sea el Mundo del Deseo, durante las horas de sueño.

Entonces es libre de ir dondequiera que su amo, el Ego pueda enviarlo, porque el Ego permanece con la mente en este cuerpo de deseos, y dirige su acción.

El Mundo del Deseo que es el verdadero hogar del Ego, no es un lugar de descanso, sino una región de intensa actividad, donde el Espíritu es libre de ir y venir sin el estorbo de un cuerpo físico.

El Mundo del Deseo está dividido en diferentes regiones.

Las inferiores son comúnmente denominadas la Región Purgatorial, pueden ser comparadas a los barios bajos de nuestras grandes ciudades.

Aquí los espíritus que han vivido una vida de satisfacción de los sentidos, de crueldad y crimen, son atraídos. Sin embargo, no encontraremos espacio en esta lección para discutir estas varias regiones, porque estamos más interesados en un grupo particular de activos y altruistas trabajadores que se llaman los Auxiliares Invisibles.

Estos espíritus son los que han pasado al Mundo del Deseo a través de las puertas de la muerte, y por supuesto aquellos que están en esta región trabajando útilmente durante el tiempo en que sus cuerpos están en reposo durante el sueño.

No hay diferencia entre el estado después de la muerte y el estado de sueño, excepto que el espíritu que todavía tiene un cuerpo físico está atado a él por medio de un delicado cordón de plata.

A la muerte este cordón de plata se rompe y no hay posibilidad de que el Espíritu desencarnado retorne a habitar este mismo cuerpo físico.

En el Mundo del Deseo tanto los muertos como vivos están ocupados en los negocios del Padre, si es que están espiritualmente despiertos.

El mundo entero es suyo para visitarlo en un abrir y cerrar de ojos. En este Mundo del Deseo hay grandes Espíritus que dirigen el trabajo, asignando sus Auxiliares a varios pacientes.

Nadie es más eficiente y está más activamente ocupado que los que han sido entrenados en el arte de la curación, tales como las enfermeras y los médicos.

Su conocimiento del cuerpo humano le es muy útil en la curación.

Estos experimentados están usualmente a la cabeza de grupos de fieles Probacionistas de la Orden Rosacruz que están siendo entrenados en el arte de la creación.

Nótese esto: si un individuo no se interesa en el servicio durante el día, ni es útil tampoco, crea unas condiciones en las vibraciones del cuerpo de deseos que repelen a los líderes de los grupos de Auxiliares Invisibles.

Tales personas son pasadas por alto y los Auxiliares visibles son los que son escogidos cuando hay necesidad de curadores para continuar su trabajo por la humanidad.

Existe un maravilloso magnetismo invisible en el fluido que emana de la pluma de una persona que escribe.

Mediante estos efluvios del cuerpo vital, los Auxiliares Invisibles hacen su contacto con el paciente, y cuando este último envía su firma (escrita con tinta) ellos pueden establecer su condición de salud.

Algunos pacientes responden inmediatamente, mientras que otros necesitan un tiempo más largo. Aquellos que están enfrentándose con deudas del destino maduro, pueden no responder hasta que esa particular deuda haya sido pagada o aprendida la lección necesaria.

Si la vida sobre la Tierra es una gran escuela, entonces debemos aprender las lecciones necesarias que ayudarán a nuestro progreso.

Encontramos a veces que la enfermedad se convierte en una bendición velada, porque ayuda aprender las lecciones requeridas.

El hombre está justamente empezando a comprender este gran trabajo invisible, pero a medida que esto se hace más ampliamente conocido, el Método Rosacruz de curación se convertirá en uno de los más grandes dones dado a la humanidad.

A medida que más hombres y mujeres se afilian y realmente hacen un esfuerzo sistemático como Probacionistas para adaptase al trabajo de curación, esta banda de Auxiliares Invisibles se hará tan grande y tan universal que la profecía de aquel gran agnóstico, Robert G. Ingersollo se convertirá en una realidad:

“Veo una raza sin enfermedad de carne y cerebro,

bien formada y hermosa, en unida armonía de forma y función,

y cuando miro, la vida se alarga, la alegría se profundiza,

el amor endosela la Tierra y sobre toda ella,

en la gran cúpula, brilla la eterna estrella de la fe”.