PARABOLA DE ESTUDIO

MES SOLAR DE ACUARIO


CENTRO FRATERNIDAD ROSACRUZ DE MÉXICO

LA AMISTAD ES UN IDEAL A SEGUIR

EL BUEN SAMARITANO


Es un privilegio este domingo de Servicio devocional, poder compartir un tema como el de cada domingo de suma importancia, siendo hoy que platicaremos del significado que trae, para nuestro valioso adelanto, el poder considerar la amistad como un ideal a seguir, y que queda establecido en estas líneas comenzando así con el tema de una importante parábola.

Sabemos que la Biblia es uno de los mayores libros de misterio de todos los tiempos.

Son pocos los que se dan cuenta de sus insondables profundidades y del mensaje oculto que en ella se puede sustraer, así Cristo dijo:

“para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oís y no entendéis” (Marcos 4:12).

Acuario, el signo de la fraternidad, la hermandad y la cooperación, se correlaciona con la Parábola Bíblica del Buen Samaritano.

Lucas 10:25-37

"Había un hombre que, por motivos de negocios, iba de su casa en Jerusalén a Jericó.

En su camello llevaba muchas joyas preciosas y mucho oro.

En el camino fue atacado por ladrones, quienes le robaron todas sus posesiones, incluyendo su camello.

Después de ser brutalmente golpeado, fue abandonado camino a morir.

Mientras yacía allí, pidiendo ayuda a gritos, se acercó un sacerdote, pero pasó por el otro lado del camino. (1)

Entonces pasó un levita que, aun viéndolo, fingió no oír el grito de auxilio. (2)

Finalmente, llegó un samaritano. (3)

En los días de Cristo, los samaritanos eran considerados totalmente indignos y vistos como materialistas que no creían en Dios.

Los niños judíos no podían jugar con los niños samaritanos ni asistir a las mismas escuelas.

La situación era similar al problema racial actual.

Sin embargo, el samaritano se detuvo, lavó las heridas del hombre con vino y bálsamo y las vendo.

Luego lo montó en su caballo y, caminando a su lado, lo llevó a un pueblo cercano.

Allí fue a buscar a un médico, al encontrarlo, le dio dos monedas y le dijo:

“Cuídalo y todo lo que pase de esa cantidad, cuando regrese te lo daré”.

Cristo concluyó la parábola diciendo:

"¿Quién de los tres pensáis que fue prójimo del que cayó en manos de los ladrones?"

El que se compadeció de él —contestó el experto en la ley.

A esto el Señor respondió:

"Ve y haz lo mismo".

Quizás en ninguna parte haya una interpretación más bella de la amistad que la que se da en esta parábola.

Después de todo, quien tiene amigos también debe ser amigo.

La verdadera valoración de la riqueza no se basa en las cosas, sino en una profunda y sincera amistad, que lleve una amplia comprensión.

El amigo más rico es el que tiene aquellos amigos más fieles y leales.

Al final de un peregrinaje terrenal, las posesiones más raras y preciadas serán aquellas basadas en la valiosa amistad, quien oye, quien ve, quien siente la pesada cruz del amigo, quien aconseja, quien sirve, entre otras cosas.

Así debemos respondernos, ¿hemos sido buenos amigos con los demás?

¿Buscamos desinteresadamente servirles? ¿Estamos presentes en sus más difíciles momentos? Esto no indica que vayamos a solucionar algún problema o dificultad que atraviesen, es con la siempre amorosa presencia de decir aqui estoy con tigo amigo (a)

¿Aunque no simpaticemos los unos con los otros, comprendemos el valioso significado que trae buscar una sincera amistad?

En la Escuela dominical Rosacruz a nuestros pequeños que se unen con sus Padres y familiares y se les inculca el habitó de la devoción y el estudio, podemos apreciar lo siguiente:

El gran Ángel Estelar que sirve de mensajero de Acuario, es el planeta Urano.

Urano nos está diciendo siempre: "¡Seamos amigos!"

¿Qué es un amigo? ¿Puede alguien decírmelo?

¿No hay aquí algún niño o niña, con el cual les guste jugar y a quien le agrade hacer las mismas cosas que a ustedes les gustan y que cuando viene a verlos les da una gran alegría?

Bueno, uno que les haga sentir eso, es un amigo.

Es muy fácil ser amigo de alguien a quien queremos. ¿No es verdad?; pero antes que las Rosas de nuestra Cruz puedan empezar siquiera a abrirse, debemos aprender a ser amigos de todos.

No es tan fácil. ¿No es cierto?

¿Han visto ustedes alguna vez al niño con el cual juegan, zafarse de algún niñito que no le gusta? ¿o le han oído decir: "tú no juegas con nosotros"?

Probablemente ese niño o niña diga: "¡Qué me importa a mi! Yo no los quiero a ustedes!" y se vaya a la casa ofendido, apenado y rabioso, mientras que el resto de ustedes siguen jugando y se olvidan del incidente.

¿Han visto algo parecido? ¿Se han detenido a pensar cómo se sentirían ustedes si les hicieran algo semejante?

¡Ah, si ustedes se hubieran detenido a pensarlo, habrían corrido detrás del niño y le habrían dicho:

"Yo voy a jugar contigo, no tomes en cuenta lo de los demás, a ellos no les importa ofenderte, porque ellos no piensan!

Esta es una de las maneras más grandes y más hermosas de ser amigo y si tratan de ponerla en práctica van a sentirse tan felices, que querrán siempre ser amigos de las personas que a nadie le gustan.

Todas esas personas tienen en su interior una hermosa luz, que es una chispa de Dios, una luz que algún día expulsará todas las cosas feas que la tienen escondida y brillará hacia afuera luminosa y refulgente.

Tal vez esas personas son de mal genio y feas, porque nadie las quiere.

Si ustedes tratan de hacerlas felices, lo primero que tendrán que hacer es quererlas.

Entonces todas las cosas dulces y buenas que hay ocultas en el interior de sus corazones, saldrán hacia afuera y los demás los querrán también.

Entonces, todos los que los rodean, serán felices.

Y no habrá nada mejor para hacer que el querido Cristo Jesús se sienta feliz, que tener un amigo como el que hemos visto.

¿Tratarán de hacerlo?

Ahora bien dejando atrás lo que nos proporciona la tan valiosa escuela dominical

el Amado Maestro nos dijo: "Ustedes son mis amigos".

Frase sencilla, que se disuelve en el contexto grandioso de los Evangelios.

A menudo, la profundidad de su significado pasa muy desapercibida.

El hecho de que Cristo nos considere amigos trasciende cualquier posibilidad del conocimiento humano.

Pero la trascendentalidad del hecho no impide que meditemos y con ello saquemos lecciones y el mejor aprovechamiento de éste mensaje.

El Cristo, en términos de evolución, está muy por encima de nuestra ola de vida.

A pesar de la distancia evolutiva que nos separa, Él descendió a nuestro plano, es decir, el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros y nos considera sus amigos, si así lo le hemos de considerar.

Si ese Ser glorioso puede considerarnos así, seguramente no podemos ser menos que amigos entre nosotros, con la familia humana que evoluciona y que se perfecciona hacia un objetivo.

En la Biblia, la frase "Vosotros sois mis amigos" va seguida de: "si hacéis las cosas que os mando".

Es así que como Estudiantes nos estamos preparando a conocer las Leyes Divinas en base a las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental, de ahí invitara a cada uno, a comenzar seguir o avanzar con sus lecciones en el camino del desarrollo a la vida superior, como también buscar extraer en cada pregunta d ecada lección la perla de inmenso valor que esta ahi contenida, ya que las Enseñanzas Rosacruces son como un faro para todos los Estudiantes, una luz que ilumina nuestros pasos, brindándoles seguridad, firmeza y más amplia comprensión, de ¿quienes somos, porqué estamos aquí y para dónde vamos?

Es así desarrollarnos en el mundo material en el que nacimos, para obtener la necesaria experiencia y comprender las así llamadas deudas del destino, que como errores podamos haber cometido, con la esperanza que una vez asimiladas y comprendidas, estas quedarán saldadas, pagadas, aprendidas y con ello nuevas y mejores oportunidades para nuestro desarrollo, una vez que también comprendamos el no producir nuevas infracciones o caer en el mismo error latente, que en algún momento traerán una nueva sanción, nunca vista como un castigo, si no un inherente despertar en conciencia, el que podemos tomar dos alternativas en el libre albedrío, dolor-caída-aprendizaje o el conocimiento aplicado, siendo así que sentimos el gran llamado por el camino de la Escuela de la Fraternidad Rosacruz .

En este objetivo hubo una simple y profunda pregunta que hiciera Max Heindel:

“¿De qué sirve una Filosofía que no buscará hacernos mejores hombres y mujeres?”.

¿De que?

Es de valor fundamental que cada día nos hagamos mejores seres humanos, con mas clara comprensión de lo que realmente somos, "chispas divinas" para así asimilar y difundir fundamentalmente a través del ejemplo de nuestra vida, las valiosas Enseñanzas Rosacruces, recordemos que el mundo gime en dolor, sufrimiento, pena, tristeza, depresión, error.

Sin embargo, al iniciar este camino, es fundamental que el Estudiante responda y se entone al llamado bíblico: “transformar el 'hombre viejo' en un 'hombre nuevo'”.

¿Qué representa esta transformación? Dejando de lado todos los hábitos mezquinos, egoístas y ambiciosos, corrigiendo todos los defectos grandes y pequeños de nuestra personalidad y cultivando sentimientos de bondad, tolerancia y una disposición permanente al amor al prójimo.

Lo que Él nos mandó hacer, por supuesto, es practicar Sus Enseñanzas en la vida diaria, para el despertar del Cristo Interior.

Es la única forma en que podemos llegar a ser como Él, haciendo lo que Él hizo y cosas aún mayores. Si nos esforzamos por hacerlo, seremos sus discípulos y más que eso, sus amigos.

En este sentido, el concepto de amistad trasciende la idea generalmente aceptada de estima y afecto entre un grupo de individuos estrechamente relacionados y asciende a un nivel indiscutiblemente superior, el plano de la amistad universal, en el que todos están incluidos.

Si hacemos lo que Él nos ha mandado, seremos sus Amigos en el más alto sentido del término.

También alcanzaremos el nivel ideal de amistad con nuestros semejantes, no sólo con aquellos que buscan iluminación espiritual en el camino que estamos recorriendo, sino con todos los viajeros de otras rutas y mas aun los que en las sombras y en la oscuridad no han podido encontrar el real sentido a la vida.

En Colosenses 3:1-3, observamos:

"Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

Tristemente a lo largo de los años he visto a Estudiantes considerar sus amigos a aquellos que se reúnen en algún Centro, que siguen fielmente los dictados e ideas que alguien así sugiere, generalmente Probacionista o pueda estar aspirando a llegar a un grado mayor, pero no en aquellos que buscan participar con otra idea o concepto que pueda ser no afín a sus interpretaciones de las Enseñanzas.

Qué decir de aquel que por lo mismo, deja de participar y pierde el interés de asistir y continuar, olvidándose totalmente de una así seudo o falsa amistad, ya que solo se dio en los domingos de asistencia, mientras pertenecías en ese grupo, así pues invitaría y me gustaría humildemente se considerará por todos y sobre todos los Estudiantes de más camino recorrido, esta importante reflexión, sobre todo a los Estudiantes que con más años participan activamente en los Centros y vigilen, observen, analicen y mediten su actuar y comportamiento en este ideal de la amistad, como un Ideal Acuariano, que une los lazos de la Fraternidad Espiritual y que en su más amplia comprensión el libro de la Escuela dominical ya nos hizo saber que esta prioridad es con todos nuestros hermanas y hermanos, quizá sea tenga cierta dificultad, pero denota que la personalidad sigue tomando el mando y control y por lo mismo no habrá un significativo avance.

En la Carta número 1 de "Cartas a los Estudiantes" nuestro amado Instructor Max Heindel lleva a cabo este mensaje:

En los movimientos religiosos es costumbre darse el tratamiento de "hermana" y "hermano", como reconocimiento de que todos somos hijos de Dios, nuestro Padre común.

Ello no obstante, no siempre está en armonía los hermanos y hermanas.

Algunas veces hasta llegan al extravío de odiarse uno a otro, pero entre amigos no puede caber más sentimiento que el del amor.

El reconocimiento de esta verdad fue lo que impulsó a Cristo, nuestro glorioso y gran Ideal, a decirles a Sus discípulos:

"De ahora en adelante no os llamaré siervos... sino amigos." (Juan 15:15.)

Nada mejor podemos hacer que seguir a nuestro gran Guía en esto como en todas las demás cosas.

Los Hermanos Mayores, cuyas enseñanzas bellas nos han unido en la Senda del Progreso, hacen honor a sus discípulos del mismo modo que Cristo honraba a Sus apóstoles, verbigracia, otorgándoles el nombre de "Amigo".

Si se sigue el camino emprendido, algún día nos hallaremos en presencia de ellos, y oiremos el nombre de "amigo" pronunciado en voz tan suave, tan cariñosa y tan apacible, que sobrepasará a toda ponderación de la imaginación humana.

Desde ese día no habrá trabajo alguno que no se lleve a cabo para merecer tan ansiada amistad.

Será su único deseo y su única aspiración el servirles y no habrá distinción humana que pueda compararse a tal galardón como el llamarnos sus amigos.

Así es que no hemos de contentarnos con las frías relaciones fraternales, sino esforzarnos en ser amigos en el verdadero y más santo sentido de la palabra, sin convencionalismos e intereses.

Así pues para ya concluir hemos de considerar que la definición de amistad varía según diferentes notables autores a los largo de las diferentes épocas;

Aristóteles lo definió como un "camino",

mientras que Coleridge se refirió a él como "un árbol de refugio".

Emerson habló de “orden de nobleza”; su incomparable ensayo sobre la amistad no tiene paralelo en ninguna otra literatura.

En Thoreau encontramos, quizás, la comprensión más perfecta de lo que es este sentimiento, en estas palabras:

"Inspiramos amistad en los hombres cuando ya la tenemos con los dioses".

Cuando lleguemos a ser amigos de Cristo, ciertamente inspiraremos amistad en los individuos en virtud de nuestra conducta profundamente compasiva.

Así pues lo mejor que podamos hacer por la humanidad, ya sea individual o colectivamente, como miembros de la Fraternidad Rosacruz, se logrará a través de la amistad.

Podemos ayudar a una persona porque la conciencia nos obliga a hacerlo; o porque lo compadecemos; o porque nos puede traer algún importante servicio.

En cualquiera de estas circunstancias podemos ser de ayuda.

Sin embargo, sólo cuando nos consideremos sus amigos, unidos por sentimientos de estima y comprensión, por encima de nuestros intereses personales, seremos verdaderamente útiles en dicho planteamiento.

Cuando trabajan juntos, unidos e inspirados por los lazos de la amistad, los seres humanos pueden lograr algo verdaderamente duradero.

Al respecto, Thomas Carlyle dijo: “¿Cómo es posible la amistad?

A través de la mutua devoción al bien y la verdad... un hombre se basta a sí mismo:

Diez hombres unidos en el amor son capaces de hacer

lo que diez mil individualmente no podrían.

Infinita es la ayuda que el hombre puede dar al hombre.

Tengamos presente en nuestras oraciones, a todos los amigos que se han acercado o por algún motivo se han alejado de este Centro, así como a los trabajadores de la amada Sede Central y a nuestros amigos en el mundo que compartimos este sublime Ideal en otros Centros o Grupos, que amorosamente se reúnen, en el gran trabajo de curación para las enfermedades del alma, elevando nuestra comprensión en este hermoso mensaje de este mes solar de Acuario y ante las diferentes pruebas y tribulaciones, comprendamos tan imperiosa necesidad en el más alto y sublime ideal que significa la amistad, así podamos perseverando cada día, el construir el dorado manto nupcial.

En Amoroso Servicio

El Centro de Estudios de la Sabiduría Occidental México