LA COLABORACION DEL PACIENTE

EN EL TRATAMIENTO DE SU ENFERMEDAD



CENTRO DE ESTUDIOS DE LA

SABIDURIA OCCIDENTAL MEXICO

La Colaboración del Paciente es indispensable en

el tratamiento de su Enfermedad


Querido(a) amigo(a):


La mayoría de la gente no hace diferencia entre el alivio que reciben en su enfermedad por un tratamiento y la curación completa:


Sin embargo se puede confirmar que existe una gran diferencia entre tratar a un enfermo o curarlo, y esta diferencia consiste básicamente en la cooperación.


Un médico puede empezar a cuidar de un enfermo a base de remedios, masajes u otras manipulaciones.


En este caso el enfermo es tan pasivo como la arcilla éntrelas manos de un alfarero.


No hay duda que estos tratamientos pueden hacer desaparecer el dolor y que el enfermo recobre entonces su salud, pero esto no es sino un alivio temporal.


Si el paciente no ha entendido la causa inicial de su enfermedad, es muy posible que va a caer en los mismos errores y que su enfermedad regresará.


Tratar a un enfermo es un proceso puramente físico; en cambio curar es una cosa completamente diferente, porque para esto se pide siempre que el paciente colabore, tanto espiritual como físicamente, con su médico o curandero.


¿Qué mejor ejemplo de verdadera curación que el que nos dio Cristo?


Cuando los enfermos se le acercaban, no esperaban un tratamiento físico, porque sabían que la curación llegaba a través del poder del Espíritu.


Ellos tenían en Él una fe sin límites, cosa absolutamente necesaria, lo que demostraba el hecho que en Nazaret “El no hizo muchos milagros, a causa de la falta de fe”


Pero la fe sin obras es una cosa muerta, y en todos los casos en que Cristo hacía una curación, el enfermo recibía una tarea que cumplir:


debía colaborar activamente con el gran Curandero, antes de obtener la acogida favorable de su pedido.


Por ejemplo, Cristo decía:


“Extiende tu mano” – y después de haber hecho este gesto, el hombre veía su mano curada.


A otro: “Toma tu cama y anda” – obedeciendo esta orden, el enfermo se sentía curado.


Al ciego: “Anda a bañarte en el estanque de Siloe”;


al leproso: “Preséntate al sacerdote y ofrécele el don indicado por Moisés”.


EN ARMONIA CON LA LEY


El maravilloso poder de Dios, frente a una condición específica, ha sido probado muchas veces por innumerables personas. Si queremos ser sanados, tenemos que hacer algo para colaborar y hacernos dignos de tal gracia.


La fe en principio es indispensable, ya que es un soporte invisible, tan poderoso como una base de granito.

La fe es resignación al dolor; es el sol interior el que ilumina la larga noche oscura de la incertidumbre.


Fe significa estar más cerca de la Divinidad que imaginamos porque representa la confianza, la humildad y el dulce anhelo de ser atendidos y apoyados. Igualmente importante es nuestra disposición a corregir hábitos arraigados que existen en nosotros y que retrasan la ayuda esperada.


Recordemos que cuando alguien hace mal, desperdiciando su vida, es porque no tiene la fuerza para enfrentar sus problemas. Se necesita un gesto de valentía moral para eliminar un mal carácter y guiarnos por buenas inclinaciones, lo cual es posible ayudando a alguien que lo necesita.


De esta manera, trabajando en armonía con el Universo, nos estaremos renovando moral y espiritualmente,


Se debe suponer que toda persona que busque ser sanada está dispuesta a hacer todo lo posible para ayudar en esta obra amorosa del Padre Celestial.


Sin embargo, si hacemos lo contrario, estaremos neutralizando los propósitos que rigen el Universo y que existen en nosotros.


Todos tenemos la capacidad de actuar moralmente bien, así como la necesidad de hacerlo.


Por lo tanto, todos los que se inclinan hacia el bien, seguramente no buscarán la autorrenovación que se alcanzará automáticamente.


Evidencia del amor protector de Dios que siempre hemos tenido; Entonces dejemos que Su presencia interior sea la guía de nuestras acciones, porque de esta manera estaremos trabajando con la Ley.


En consecuencia, se atraerán personas y situaciones, lo que contribuirá a nuestro desarrollo espiritual y estados de salud que necesitamos.


A la luz de lo anterior, pensemos en el pernicioso hábito de fumar (o usar cualquier otra droga tóxica similar, o incluso beber alcohol).

Sabemos lo beneficioso que sería para nuestro cuerpo físico dejar ir esta adicción.

Sin embargo, el consiguiente esfuerzo de voluntad nos beneficiaría enormemente.

Es evidente que sin nuestro esfuerzo los Auxiliares Invisibles se verán frustrados en su Servicio ya que las toxinas inhaladas o ingeridas diariamente anulan las acciones realizadas por estos ayudantes amorosos durante la noche.

De esta manera debemos esforzarnos por que nuestra determinación sea constante y fuerte hasta que se gane esta difícil batalla.

En unión espiritual

THE ROSICRUCIAN FELLOWSHIP

Departamento de Curación


En Amoroso Servicio

El Centro de Estudios de la Sabiduría Occidental Mexico.