JOB

Y

EL RENACIMIENTO


CENTRO DE ESTUDIOS DE LA

SABIDURIA OCCIDENTAL MEXICO

PREGUNTA Nº 103: JOB Y EL RENACIMIENTO

¿Cómo sabe usted que el Ego es consciente después de la muerte? Sírvase mirar el libro de Job 14:12, donde se lee:

Así el hombre yace, y no se tornará a levantar: hasta que no haya cielo no despertarán, ni se levantarán de su sueño”.

Respuesta: Cuando usted lee un libro, no toma todo lo que dice literalmente, si el estilo es poético.

Usted ve lo absurdo de la interpretación literal de la Biblia, cuando llegamos a pasajes tales como los que hablan de árboles cantando o de collados danzando, porque usted ya sabe que es un hecho que los collados no danzan ni los árboles cantan o ríen.

Usted penetra en el sentimiento del poeta, pero descarta tales expresiones como figuras poéticas, que no deben tomarse literalmente.

Sucede lo mismo con otras expresiones que son contrarias a la realidad de los hechos.

Cuando uno ha desarrollado la visión espiritual, es un hecho patente para él que la conciencia no comienza con el nacimiento ni termina con la muerte.

En realidad la conciencia de vigilia en el mundo físico, que nosotros creemos tan prominente e importante durante la vida es realmente muy limitada cuando se la compara con la conciencia espiritual.

Estamos más conscientes antes del nacimiento y después de la muerte, porque estamos en estrecho contacto con la fuente espiritual de nuestro ser en la cual está la omniconciencia.

Los espiritistas y la Sociedad de Investigaciones Psíquicas han hecho muchos esfuerzos para llevar al público evidencia positiva de que hay continuidad de la conciencia después de la muerte.

Si bien ha habido mucho fraude en estas demostraciones, ha habido también una estupenda masa de verdad extraída en condiciones que hacían imposible el fraude o los errores. Han sido recibidos mensajes de personas que habían partido de esta vida y estos mensajes han demostrado que un estado tal como el descripto en este pasaje de Job absolutamente no tiene existencia.

Si usted leyese nuestras conferencias "El Enigma de la Vida y la Muerte", y "¿Dónde están los muertos?" encontrará la cuestión del renacimiento muy ampliamente discutida.

Tanto los ejemplos Bíblicos como los ejemplos históricos, tales como el de Juana de Arco, la libertadora francesa, que era una doncella campesina e ignorante, pero guiada por voces espirituales sobrepujó en táctica a los generales ingleses inteligentemente y dio la victoria a los ejércitos franceses, probando que aquellos que parten de esta vida no están en estado de inconsciencia y que de ninguna manera pierden su inteligencia en ningún grado.

Además no es necesario depender de la confianza de los Espíritus que están al otro lado del velo de la muerte para enterarnos de los hechos de la existencia en el más allá.

Cada uno de nosotros tiene dentro de sí un sexto sentido latente que, cuando es cultivado, nos permite penetrar conscientemente en ese campo y ver, conocer, y funcionar en ese plano de vida y existencia junto con los Espíritus que han abandonado esta vida presente.

Entonces podemos hablar con ellos, andar con ellos y entrar en todas las cosas existentes, de modo que llegamos a enterarnos por nosotros mismos, sin depender de nadie más, que la conciencia que tenemos en vida es aumentada al abandonar este cuerpo mortal.

Requiere ejercicio y trabajo, sin embargo, el despertar esa facultad espiritual y usar ese sentido, así como requiere tiempo, trabajo y aplicación adquirir el arte de tocar el piano o hacer un reloj.

Sin embargo, cada cual tiene la facultad latente en su interior y puede desarrollarla si así lo desea.

Con el tiempo cada ser humano tendrá esa facultad en adición a sus presentes cinco sentidos.

Esto es lo que se quiere dar a entender en el Apocalipsis cuando se dice que en el nuevo cielo y en la nueva tierra no habrá muerte.

Job habla del cuerpo y de los cielos presentes. Estos pasarán, pero el Apocalipsis habla acerca de un Nuevo Cielo y de una Nueva Tierra en la cual morará la justicia.

El último enemigo que se conquista es la muerte.

Cuando hayamos desarrollado esa facultad espiritual, de modo tal que sea posible para nosotros enfocar en cualquier momento nuestra visión en ese plano de existencia en que viven los que llamamos “muertos”, los veremos como antes eran y comprenderemos que en realidad la muerte no existe.

Ésa es la mejor prueba.


del libro "Filosofía Rosacruz en Preguntas y Respuestas"

Tomo Segundo, de Max Heindel


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