CLAVES DE LAS ENSEÑANZAS DE MAX HEINDEL
Por la Dra. Elsa Margaret Glover
Max Heindel afirmó que «la Confraternidad Rosacruz ha recibido de los Hermanos Mayores la misión de promulgar el evangelio de la Era de Acuario, y de llevar a cabo una campaña de educación e iluminación, a fin de que el mundo pueda prepararse para lo que le espera».
Con frecuencia reiteró que la Confraternidad Rosacruz debe ser la heralda de la Era de Acuario.
La Era de Acuario será una época en la que el Cristo nacerá dentro de cada individuo. Acuario está gobernado por el planeta Urano, y Urano promueve la independencia. Por tanto, la gente deseará la libertad en la Era de Acuario.
Esta era fomentará el desarrollo de la originalidad, la creatividad y el espíritu pionero. La espada tuvo su reinado en la Era de Piscis, pero la ciencia y la razón gobernarán en la Era de Acuario. Acuario también está gobernado por Saturno, el cual promueve la diplomacia y la justicia. Así, en la Era de Acuario, cuando surjan conflictos, se intentará determinar mediante la razón cuál es la solución lógica y justa.
La Era de Acuario también estimulará el desarrollo de un amor y un altruismo que lo abarquen todo.
Max Heindel ofrece una serie de indicaciones sobre las direcciones en las que la humanidad debe avanzar para que los ideales acuarianos puedan realizarse.
El propósito de este artículo es clasificar algunas de estas indicaciones.
Desarrollar la Luz de Cristo en el Interior Max Heindel afirma que «todas las limitaciones deben haber sido eliminadas antes de que podamos esperar tener éxito en la búsqueda de la verdad».
Una muralla de credos inhibe el flujo de la luz y el conocimiento universales.
Para encontrar la Verdad, «debemos dejar atrás a padres y madres, credos, dogmas, convencionalismos, opiniones preconcebidas y deseos mundanos; nunca debemos temer el conflicto con las autoridades establecidas, sino que debemos seguir a la voz interior a través del fuego si es necesario».
El Espíritu de la Verdad solo puede ser despertado por alguien que sea intrépido y libre.
Heindel añade que nunca encontraremos la Verdad en sus libros ni en ningún otro.
Mientras corramos tras instructores externos, simplemente estaremos desperdiciando energía.
Los libros y los maestros pueden despertar nuestro interés e instarnos a vivir la vida, pero solo en la medida en que integremos sus preceptos en nuestro ser interno estaremos buscando realmente en la dirección correcta.
¿Dónde, entonces, hemos de encontrar la Verdad? Max Heindel dice: «Solo hay una respuesta: en el interior».
Debemos aprender a seguir al Cristo interno, y ese Cristo es diferente para cada persona.
La confianza en uno mismo es la virtud cardinal que los aspirantes deben cultivar en la Escuela de Misterios Occidental.
A nadie se le permite apoyarse en los Maestros, ni seguir ciegamente a los Líderes.
Los Hermanos de la Rosa Cruz aspiran a emancipar a las almas que acuden a ellos, a educarlas, fortalecerlas y hacer de ellas colaboradoras.
Nadie que se apoye en otros (leaner) puede ser al mismo tiempo un ayudante; cada uno debe sostenerse por sí mismo.
¿Cómo podemos encontrar la Luz de Cristo en el interior?
Debemos sintonizar nuestra naturaleza interna con las vibraciones crísticas de Amor y llevar una vida de sacrificio y servicio. Debemos realizar el ejercicio de Retrospección para aprender a reconocer nuestros errores y juzgar entre el bien y el mal.
Asimismo, debemos aprender a realizar el ejercicio de Concentración, porque el espíritu solo puede reflejarse en el cuerpo triple en la medida en que la mente se apacigua.
Libertad Individual El bebé debe gatear y caer; debe levantarse, volver a caer y lastimarse.
Esta experiencia es desagradable pero inevitable, y es preferible antes que las consecuencias de atar al niño a una silla para evitar que se caiga, pues entonces sus miembros quedarían inutilizados. Es por esto que en la Confraternidad Rosacruz debe existir una libertad personal absoluta. Cada uno debe convertirse en dueño de su propio destino y capitán de su propia alma.
Va en contra del plan divino coaccionar de cualquier manera a un hombre para que haga aquello que no desea hacer. La libertad es la posesión más preciada del alma. No existe crimen mayor que encadenar a un semejante de cualquier manera.
Los Hermanos Mayores cuidan de que los discípulos no se comprometan con ellos ni con nadie más.
Bajo ninguna condición exigen obediencia a sus mandatos ni ordenan a los discípulos hacer esto o aquello. A lo sumo aconsejan, dejando al alumno en libertad para seguir el consejo o no. Los Hermanos Mayores nunca instan, nunca alaban y nunca culpan; el impulso debe provenir del interior del propio discípulo.
Dentro de la Confraternidad Rosacruz, el Instructor recomendó que la organización fuera lo más flexible y libre posible, porque «en la medida en que se interfiere con el libre albedrío de los miembros, se derrota el objetivo de la Orden Rosacruz, que es fomentar la individualidad y la confianza en uno mismo.
Las leyes y los reglamentos son limitaciones y, por esa razón, deben ser tan escasos como sea posible».
La Confraternidad Rosacruz debe ser una asociación enteramente voluntaria.
Sus miembros no están ligados por juramentos de ninguna clase. Los miembros deben respetar mutuamente su libre albedrío, no imponer sus opiniones los unos a los otros, y ser sumamente cuidadosos de no vulnerar los derechos de los demás.
Iniciativa Individual Nosotros mismos poseemos una prerrogativa, puesto que somos divinos.
Debemos buscar oportunidades para iniciar acciones y ejercer nuestros poderes creadores. Si vemos que hay que realizar una tarea, deberíamos decirnos: «Alguien tendrá que hacer eso. ¿Por qué no yo?».
Necesitamos aprender la lección de trabajar por un propósito común, sin liderazgos, impulsados por igual por el Espíritu de Amor desde el interior para esforzarnos por la elevación física, moral y espiritual del mundo.
Resolución de Conflictos
Aunque busquemos la Luz de Cristo en el interior, nuestra visión de ella puede ser aún imperfecta.
Por lo tanto, las personas que ejercen su derecho al libre pensamiento pueden a veces encontrar que sus ideas sobre lo que debe hacerse entran en conflicto con las ideas de los demás.
¿Qué debe hacerse entonces? Max Heindel afirma que la fuerza no otorga derechos, y que «la vida inofensiva es un requisito previo absoluto para la vida servicial».
La lanza sagrada, que simboliza el poder creador en el hombre (incluido el poder de la palabra), nunca debe usarse para herir, sino únicamente para sanar, y la gentileza es un ideal por el que debemos esforzarnos.
Por lo tanto, los conflictos no deben resolverse mediante la fuerza.
Existe otro camino. La espada reinó en la Era de Piscis, pero la ciencia (la razón) gobernará en la Era de Acuario.
Es necesario establecer el principio de arbitraje para resolver las dificultades, y el tacto y la diplomacia siempre son mejores que la fuerza.
La paz es una cuestión de educación, y para alcanzarla las personas deben aprender a tratarse mutua, caritativa, justa y abiertamente, tanto entre naciones como entre individuos.
Fraternidad Universal Max Heindel declara que «la Confraternidad prescinde de las diferencias nacionales y raciales, esforzándose por unir a todos en un lazo de amor», y recomienda que las personas practiquen la Fraternidad Universal no mencionando ni reconociendo jamás las diferencias de nacionalidad, puesto que todos somos uno en Cristo.
Exhorta a la humanidad a mirar más allá de las formas marcadamente diferenciadas que la ciegan ante la unidad inalienable de cada alma con todas las demás, a olvidar los exteriores a menudo poco atractivos de los demás y a servir a la esencia divina oculta en su interior.
Max Heindel añade que mientras uno permanezca ligado a la familia, a la nación o a la tribu, se está alineando con la vieja sangre y las viejas costumbres, y no podrá integrarse en una Fraternidad Universal. Esto solo podrá lograrse cuando la gente se case internacionalmente, porque cuando existen tantas naciones, la forma de unirlas es a través del matrimonio.
Esforcémonos todos por alcanzar las metas de la Era de Acuario tal como Max Heindel nos las ha trazado.
De la Revista Rayos de la Rosacruz en su ejemplar especial del Solsticio de Verano del 2010, traducido en Amoroso Servicio por la Fraternidad Rosacruz de Mexico.