Querido amigo:
"Yo soy la luz del mundo.
LECCIÓN DE FILOSOFÍA
Julio – Agosto de 2001
El que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida."
Esta afirmación, hecha por Cristo en justificación de Su doctrina enfoca, naturalmente, nuestra atención sobre el misterio de la luz. Como asociación de cristianos místicos, hemos de llegar a comprobar que la Luz es el cuerpo de Dios, ya que "Dios es Luz" mientras que la Vida en la Luz es la actividad de Dios, lo mismo que la vida del hombre está dentro de su cuerpo.
En nuestra filosofia aprendemos que la divina Luz y Vida llega a cada planeta, bien directamente desde el Sol, bien reflejada por sus planetas que, al mismo tiempo, se convierten en portadores de luz y en Espíritus ante el Trono.
La Luz Blanca, con la que más familiarizados estamos, es la de Dios Uno, pero también aparece en una triple manifestation cuando se refracta, en los tres colores primarios, azul, amarillo y rojo.
Éstos son emblemáticos de la Trinidad - Padre, Hijo y Espíritu Santo - cuyos rayos de Luz divina son difundidos o irradiados por el Sol, produciendo Vida, Conciencia y Forma en los planetas del sistema solar. Los rayos de luz provenientes directamente del sol producen iluminación espiritual, mientras que los reflejados por los planetas producen el incremento de la conciencia y el desarrollo moral, y los procedentes de la luna, crecimiento físico.
Como estudiantes preliminares de las Enseñanzas Rosacruces, nos resulta dificil, a veces, distinguir entre cuerpo, alma y espíritu, cómo están entretejidos, dónde empieza el uno y termina el otro, hasta qué punto el espíritu ha trabajado en el cuerpo para desarrollar el alma y poder "caminar en la Luz, como Él está en la luz."
En este sentido, no hemos de confundir las "Luces": la física, que viene del sol físico, y la Espiritual, que procede del Sol Espiritual. Cada una de ellas contiene la vida suficiente para el bienestar, una, del hombre físico, y la otra, del hombre espiritual.
La Navidad es la época de mayor luz espiritual, resultante del festival de la concepción, en otoño, cuando la gran oleada de vida espiritual y de luz inicia su descenso hacia la tierra, desde los cielos; en cambio, la más poderosa luz física es la de la primavera, cuando toda la vida estesta y logra manifestarse.
Uno de los meses más importantes del año es febrero, cuando el sol pasa por el intelectual signo de Acuario, enfocado a través de Urano, y nos trae la luz especial conocida por el místico como LUZ DE CRISTO.
Esta luz especial, refractada, tiene su origen en el Cristo Cósmico, el Sol central espiritual invisible, y nos ayuda en nuestro progreso crístico, estimulando el Éter de Luz del cuerpo vital si somos capaces de absorberla.
Esta Luz Dorada, el Éter de Luz, es el elemento más importante en la construcción de nuestro cuerpo del alma, el Dorado Vestido de Boda, tan necesario para los Auxiliares Invisibles en su labor de sanación.
Del mismo modo que al planeta Urano, que rige el Éter de Luz, se lo conoce como el Cristo, planeta en y para nosotros, a este éter se lo denomina el Éter de Cristo, de ahí su importancia para nosotros.
La Fuerza Vital de este Éter de Luz es el elemento principal en el mantenimiento y desarrollo de la religión cristiana, cuando se manifiesta a través del corazón y de la cabeza.
Aquí, permítesenos repetir la necesaria advertencia de que "los rosacruces no buscan una comprensión intelectual de Dios y del Universo como un fin en sí mismo, sino que esa comprensión se proporciona para que el hombre crea en su corazón lo que su cabeza ha sancionado, y comience así a vivir una vida religiosa."
Otro hecho relativo a la influencia de la Luz Dorada del Rayo de Urano en nuestro desarrollo crístico, consiste en que, además de regir el Éter de Luz, Urano mantiene su regencia sobre el éter que permite la transmisión de los rayos de luz, por lo que desempeña un importante papel en la salud de nuestro cuerpo físico, tan dependiente de las condiciones en que se encuentre el cuerpo vital.
El Éter de Luz es la avenida para el calor sanguíneo, que afecta al corazón y a la circulación de la sangre. Cuando la temperatura de ésta se eleva demasiado por un ataque de ira, el Ego, que actúa en el cuerpo mediante la sangre, es expulsado del cuerpo.
Y así es como se produce la obsesión. El miedo puede también producir el mismo efecto, sólo que entonces la sangre se ha enfriado demasiado.La Fraternidad Rosacruz es, definitivamente, un Movimiento Acuariano y, como tal, sus miembros son "Hijos de la Luz", firmemente bajo la vibración de Urano.
En el Concepto Rosacruz del Cosmos, se compara a Cristo con el Espíritu de Vida, que extrae el Alma Intelectual del Cuerpo Vital y que tiene su asiento, de modo preferente, en el Cuerpo Pituitario y, de modo secundario, en el corazón, que es la puerta de entrada de la sangre que nutre los músculos.
Mediante esa influencia, con el tiempo, el músculo que es el corazón se va convirtiendo en un músculo voluntario, y el altruismo, característica de Acuario y de Urano, se establece en nosotros, una vez emancipada la mente, mediante el AMOR, de su dependencia del deseo.
Así que, mediante el Amor, se eleva uno por encima de la ley y se convierte en una ley en sí mismo, con la que conquista todo el mundo. "En Él estaba la vida; y la vida era la Luz de los hombres." (San Juan 1:4).
En Amoroso Servicio
Centro de Estudios de la Sabiduria Occidental Mexico