EL HOMBRE

DE LA FUTURA

ERA DE ACUARIO


CENTRO DE ESTUDIOS DE LA

SABIDURIA OCCIDENTAL MEXICO


LUZ MÍSTICA


EL HOMBRE DE ACUARIO

Por Evans Waterman


Cuando Max Heindel reveló, que la Edad Acuariana probablemente sería el día final de la escuela preparatoria para la Sexta Época, estaba indicando un tiempo de grandes logros, intelectuales y espirituales.

Se encuentran numerosos indicios que anticipadamente van confirmando este evento.

De allí que al examinar esta materia, nos enfocaremos en el significado del hombre de Acuario (símbolo de la venidera Edad Acuariana) en los cielos y su paralelo bíblico respecto del despertar del hombre espiritual, como es revelado en la Biblia en los informes de los tres asi llamados Juanes.

Todos son simbólicos y encontramos en ellos información significativa apoyando las Enseñanzas Rosacruces.

Aquellos que vivan en esta Nueva Edad, se nos dice, practicarán una vida altruista en un alto grado.

De ese modo, el amor ejemplificado por esos símbolos, se encuentra muy lejos de la pasión, y será fundamentalmente, la nota clave de la edad por venir.

En el tiempo de Cristo-Jesús, el principio de Amor y perdón a aquéllos que nos ofenden, se convirtió en una nueva enseñanza destinada a reemplazar el desenfrenado egoísmo de aquel entonces, que ha continuado hasta nuestro presente tiempo.

El Sr. Heindel, en sus escritos expresó el pensamiento de cómo Jesús recibió el Espíritu Universal:

“El se llenó de amor, e irradió esa cualidad tan naturalmente,

así como el carbón encendido irradia el calor en una estufa”.

El prosiguió afirmando que solamente después de ponernos a tono con el Infinito, podremos expresar amor a nuestro prójimo.

Pablo estableció este pensamiento de otra manera:

“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas y no tengo amor,

vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe”.

Hemos mencionado que el nombre Juan tiene relación con el simbolismo de Acuario.

Pero hay más de un Juan en la Biblia: Juan el Amado, Juan el Bautista y Juan el Revelador.

Juan el Bautista, fue el profeta Elías del Viejo Testamento, quien regresó a preparar el camino para la venida del Cristo.

Sin lugar a dudas, parece que los Juanes de la Biblia ilustran fases pertenecientes a nuestro propio presente y futuro desarrollo.-


Elías el Profeta


Recordando la parte primera de la vida de Elías el Profeta del Viejo Testamento, damos substancia a esa afirmación.

Claramente, encontramos en los primeros testimonios de la vida de este hombre, el principio de largos y arduos pasos hacia la Liberación.

Por ejemplo, el primer testimonio de Elías revela cómo vivió en el desierto.

Aquí es significativa la terminología, porque identifica un lugar especial de preparación para una verdadera vida del Espíritu al surgir de la arena de la vida inferior, nuestro cuerpo físico.

En el principio, o en las primeras etapas del desarrollo, nuestro cuerpo físico.

En el principio, o en las primeras etapas del desarrollo, nuestras vidas carecen del acoplamiento de una verdadera vida espiritual.

De ahí que no debería ser sorpresa el descubrir que, el desierto en el cual Elías vivía, es la misma tierra de pruebas mundanales donde Cristo-Jesús tuvo tentaciones y es el lugar de nuestras propias pruebas.

Las experiencias de Elías, del Viejo Testamento, continúan en el Nuevo Testamento, bajo el nombre de Juan el Bautista.

Pero aquí el mensaje a la gente (las facultades internas) es estar listo para la venida del Cristo (o la conciencia Crística).

Es el Juan de este nivel de desarrollo –el del bautismo de la gente- el que descarta dos viejos y negativos patrones de pensamiento por la experiencia de los positivos y nuevos patrones, que aceleran el desarrollo en todo hombre.

En otras palabras, el proceso regenerativo está teniendo lugar debido a los esfuerzos conscientes hechos por el “aprendiz”.

Todo este proceso es de la mente, y cuando se ha cumplido satisfactoriamente el bautismo del Espíritu Santo se experimenta.

Hay dos Juanes más en la Biblia: Juan el Amado y Juan el Revelador, del libro Revelaciones.

Cada uno de estos dos individuos, desde Elías a Juan el Bautista, a Juan el Amado, y, a Juan el Revelador, se describe un Ego de un más avanzado desarrollo que el anterior.

Aún más, cuando vemos cuidadosamente, descubrimos las instrucciones que hacen ese desarrollo posible.

Esa afirmación debe recibir nuestra completa atención: regresar al Elías del Viejo Testamento y trazar unas pocas de estas instrucciones simbólicas hasta su final completo, es decir, la manifestación del Ego Cristificado.


Elías el Tisbita


Los primeros testimonios de Elías lo identifican con Elías el Tisbita, nativo de Tisbe.

Por este simbolismo se significa una actividad superior de pensamiento, resultando en sujeción al Espíritu (la definición del diccionario es guía-cautiva), el cual guía a la adopción de las normas Crísticas, sin importar nuestros pensamientos y actividades.

Aunque se nos informa que es primero necesario para Elías (El Ego) hacerse activo en el desarrollo de su ser superior, por pensamientos que nacen desde sus propios deseos internos.

Tal pensamiento es paralelo a las Enseñanzas de los Hermanos Mayores, los cuales no dudan en prevenir al discípulo que el camino de la Iniciación es sin duda dificultoso.

Evidentemente. Elías, permaneció en sujeción al Espíritu, porque pronto encontramos referencia a su grandeza.

Siguiendo esos primeros logros tenemos el primer acto narrado de Elías: la restauración a la vida del Hijo de la Viuda (Reyes 17: 21).

El término “El Hijo de la Viuda”, siendo masón, hace inferir que el Ego en tal estado de desarrollo, está trabajando para convertirse en Maestro Masón del Templo de Salomón.

Más aún, el término “Viuda” (corazón) identifica la naturaleza del alma que no puede verdaderamente vivir, hasta que el Templo de Salomón haya sido terminado.

En otras palabras, esto implica que Elías, hacía progreso en su esfuerzo para espiritualizar el Corazón.

Aunque más allá, el testimonio del Viejo Testamento se relaciona con una actualidad a la cual nosotros, en términos Rosacruces, identificamos como “Iniciación”.

“El Hijo de la Viuda” ha sido revelado como el gran maestre artífice que está ocupado trabajando en el Templo de Salomón.

“El Mensaje de las Estrellas” (página 23, Octava Edición de Kier año 1978) dice: “Cada Francmasón sabe que los Hermanos de esa Orden son llamados: “Los Hijos de la Viuda”.

También aprendemos en Preguntas y Respuestas (Volumen Segundo) cómo esta historia es establecida con otros caracteres.

Aquí, el evento de Cristo dando vida a Lázaro tiene un significado semejante. Salomón se convierte en Jesús de Nazareth, el Hijo del Hombre, Hiram Abiff se convierte en Lázaro.


El fue también el Hijo de la Viuda de Naim, y las dos resurrecciones son un solo evento, referentes a la Iniciación.

En otro anterior testimonio de las actividades de Elías, se revela que consumió el altar y el agua, y rodeó todo con un gran despliegue de fuego.

Aquí tenemos una clásica ilustración, de la cual como Max Heindel asevera que… “el simbolismo a la vez oculta y revela” es aplicable, porque después de que ese simbolismo ha sido descifrado, tenemos un interesante mensaje.

Cuando Elías (el ego) ha consumido el altar material (a un grado en que la mente ha sido espiritualizada), también con el agua (las emociones inferiores), hubo sin duda, un gran desplazamiento de fuego, o manifestación del Espíritu Santo.

Fue en esa exaltada condición en que él mató a los profetas de Baal, porque ellos no podían manifestar a su Dios.

(El diccionario revela que la palabra Baal significa reconocimiento, de dar crédito a las cosas de la forma, en lugar de las cosas del Espíritu).-

Aquí se identifican los pecados dominantes de los Hebreos antiguos, y encontramos que esta tendencia prevalece hasta nuestros tiempos.

Al recapitular el mensaje, ha sido revelado que cuando hemos edificado el Templo de Salomón y espiritualizado nuestros vehículos superiores, controlamos a las emociones inferiores y podemos de ahí en adelante funcionar en los planos Espirituales.

Más adelante está narrado como Elías mató a los dos capitanes. Esto es, que la espiritualización de la cabeza y el corazón se estaban acercando a su complemento (muerte significa cambio).

También fueron muertos sus cincuenta hombres (los cinco sentidos que tenían el mando, quedan ahora bajo control).

Un evento final en esta dramática historia, aparece cuando Elías es llevado a los Cielos en una Carroza de Fuego.

Otra vez, aprendemos del diccionario que la palabra “carroza” –simbólicamente- se refiere al Cuerpo del Alma emergiendo del Cuerpo Vital, y el cruzar desde el mundo material, solamente implica progreso en los esfuerzos de espiritualizar la cabeza y el corazón.

La historia de Elías y los tres Juanes de la Biblia es una detallada instrucción de cómo edificar nuestro “Vestido de Bodas”. Significativamente, Elías, en los primeros informes nunca es referido como “profeta”.

Sin embargo en Segunda a los Corintios 21; 12 y otra vez en Malaquías 4: 5,6 él lleva el título de Elías el Profeta.

Tal reconocimiento se le es dado porque el verdadero profeta es aquel que puede hablar con Dios, y, esto no puede ocurrir hasta que él “Elías”, el Ego) poseyera su Vestido de Bodas y estuviera en contacto con los mundos espirituales, o en otros mundos, hasta que se haya despertado espiritualmente por el cumplimiento de las Escuelas de Misterios Menores.

Aún la descripción escrita de Elías, sostiene la interpretación mencionada anteriormente, porqué encontramos a Elías descrito en Segunda de Reyes 1:8 como… “un varón que tenía vestido de pelo y ceñía sus lomos con cinturón de cuero”.

Pelo, siendo un término simbólico, se usa para indicar una persona espiritualmente desarrollada.

Por ejemplo, encontramos que el Sol espiritual de tiempos antiguos invariablemente es dibujado con largos torrentes de pelos.

También destacamos, como la historia bíblica de Sansón –un mito solar- incluye la descripción de su largo pelo.

Tal simbolismo se usa porque el pelo siendo un producto del cuerpo vital, indica en gran extensión, el estado espiritual de la persona.

La faja de Elías en sus costados indica que sus pasiones fueron circunscritas, y poseía gran fuerza porque había ganado su control.

De esta forma ha sido revelado como Elías (cada Ego) debe trabajar para espiritualizar el cuerpo físico, ejercitando el control sobre la naturaleza inferior.

De una manera similar, este mensaje es dirigido a cada uno de nosotros que aspiramos a construir el “Dorado Vestido de Bodas”, y aquí hay una cosa más a considerar: esta faja de control propio o el cinturón de cuero o piel, usado por Elías, fue hecho de la naturaleza de deseos muerta, (inferior), simbolizada por el toro.

El Viejo Testamento concluye con esta promesa: He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes de que venga el día de Jehová, grande y terrible…”


Juan El Bautista


Elías el profeta, regresó como lo atestigua el Nuevo Testamento, predicando en el desierto, el mensaje de arrepentimiento y de adherencia a la Ley.

El mensaje es: “prepara el camino del Señor, y haz su senda recta”. Este Juan (el mismo Ego) es descrito aún llevando el atuendo familiar de pelo de camello y el cinturón de piel en sus costados.

La misión de Juan era ir a las aledañas regiones de Judea y Jordán a bautizar a aquéllos que confesaron sus pecados.

Aquéllos que no atendieron estos servicios bautismales en un verdadero espíritu de arrepentimiento, fueron prontamente identificados y amonestados.

A los Fariseos y Saduceos les llegó este enunciado.

“Oh generación de víboras, ¿Quién os enseñó huir de la ira venidera? Haced pues, frutos dignos de arrepentimiento”.

Este primer Juan se relaciona con la necesidad de cada individuo de recibir, entender y seguir la Ley.

El mensaje es de restricción y cambio eventual, de un estilo de vida a otro; como sería indicado, por ejemplo, en el bautismo.

Tal consejo está en completa armonía con nuestro simbolismo Acuariano. Saturno (la Ley) es el corregente de Acuario.

Saturno rige el primer decanato, aptamente simbolizado por Juan el Bautista, un hombre de altos logros intelectuales.

El ha reconocido las cualidades superiores de la conciencia Crística, y finalmente está buscando al que es “más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado”.

Acuario, el onceavo signo del zodíaco significa principio de un nuevo y superior ciclo. Dado que el valor numérico de Juan es nueve (y nueve es el número de la Iniciación) tenemos una magnífica introducción al primer decanato de Acuario, donde encontramos al portador del agua, vaciando desde su urna, las aguas de la vida sobre el gran pez meridional, Piscis-Austral (algunas veces, Piscis-Austrino).-

Este gran pez, sin duda establece, que nuestra primera meta cuesta arriba es beber libremente (recibir) las aguas de la vida.

En otras palabras debemos aprender la Ley y obedecerla. Al experimentar el hombre éste despertar intelectual deberá verdaderamente iniciarse dentro de un nuevo y superior mundo de actividad.

El premio será una conciencia trascendiendo el mundo exterior físico e intelectual, y una introducción a los mundos internos de realización intelectual.

Esto identifica a nuestro Juan el Bautista, con un estado donde, aunque el intelecto ha sido despertado a las posibilidades de los potenciales superiores, el individuo aún vaga en el desierto de la vida física, preparando el camino.

Tales actividades claramente marcan el giro de lo viejo a lo nuevo, una forma interna de vida de la cual SALDRÁ esa experiencia de búsqueda de lo Superior y respecto de la misma las Leyes: Superiores nos dicen: “Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá”.

Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Otro indicio de que el Ego anda en busca de una nueva manera de vivir, es la certeza de la admonición de Cristo Jesús “como el hombre piensa en su corazón, así es”.

Los Hermanos Mayores de la Orden Rosa Cruz han expresado éste pensamiento de otra manera, cuando nos recuerdan que: “el control del pensamiento es la llave del éxito”.

Claramente esto señala una vida superior, que encontramos implicada en el segundo decanato de Acuario. Aquí está contenida la constelación Pegaso (el caballo alado).

Pegaso significa: “las bendiciones prontamente llegan”. José A. Seiss, un ministro de Filadelfia y autor del libro “El Mensaje En Las Estrellas”, escribió:

Pega, Peka, o Pacha en los dialectos Noéticos significa, el jefe, y la última parte de “sus” escritos nos dicen que, significa, no solamente un caballo, sino, regresando serenamente, o, viviendo con la idea de traer alegría.

Por esto es el jefe: Porque regresar otra vez en gran victoria, y, con buenas noticias – y bendiciones para aquellos a los cuales viene.

Así vemos el proceso de regeneración, guiándonos a la Pascua (O, pasando sobre un plano a otro).

Pegasus es también conocido como el caballo alado de Mercurio, y este símbolo representa la espiritualización de la naturaleza inferior, así como el desarrollo de la innata capacidad al cambiar de lo malo a lo bueno, por el control de la mente.

Esta es una fase superior de la actividad de Mercurio: cuando alado, se convierte en símbolo de elevación del Espíritu, acoplado con – inteligencia, pensamiento e imaginación.

Por esto significa que el caballo se muestra como símbolo de actividad intelectual – la cual debe ser engarzada y seguida por la voluntad, y hecha para tirar la carroza del intelecto del hombre, cuando él desee marchar.

Las alas simbolizan nuestras aspiraciones dirigidas, y cuando perfectas y completas el alma se remonta, por ellas, se constituyen en el regente de su universo.

Más – aún: “alas” implican movilidad; y cuando este significado es combinado con – iluminación, la posibilidad del progreso en evolución espiritual – se plasma.-

Nosotros ahora podemos apreciar el enunciado de Cristo Jesús: “Son Templos del Dios Viviente”.

Las Enseñanzas de los Hermanos Mayores, así como el Nuevo Testamento, revelan que este Templo de Dios viviente es sin duda, interno.

El consejo de Pedro estaba bien fundado cuando decía: “… hacéis bien en estar atentos como una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día aclare, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones…” (2 Pedro 1: 19).

Este segundo decanato (el caballo alado) instruye a ese hombre, por el control de la mente y de la naturaleza inferior; puede, si así lo desea, descubrir la luz – en el lugar oscuro dentro de él.

De las Enseñanzas Rosacruces se infiere que, así como nosotros controlamos las emociones y la mente, el Cuerpo Vital (del cual se edifica el Dorado Vestido de Bodas) es espiritualizado.

En esta condición, el Cuerpo Vital, el cual es análogo a la estrella matutina interna, se convierte en nuestro maestro privado.

Hasta este estado de desarrollo varios fenómenos han tenido lugar.

Juan el Bautista (el primer Juan) ha reconocido y bautizado a Jesús, con el resultado de que la dominación del intelecto ha ganado, mientras que la “estrella matutina” dentro de nuestro corazón debe, como Juan el Bautista dijo: “…, es preferible que el crezca, pero que yo mengüe”.


Juan el Discípulo Amado


La multitud ya no es más inducida al arrepentimiento.

El segundo – Juan (Juan el Amado) ahora descansa calladamente en el gran amor del Cristo y resuelve sus problemas a través del Cristo, al cual encuentra en su corazón.

En esta forma es revelado el significado del segundo Juan, el segundo decanato de Acuario, el cual es regido por Mercurio, el “mensajero” de los Dioses”.

Así como la blanca paloma es símbolo del Espíritu, así también el blanco y elegante cisne volando es en el tercer decanato – el emblema adecuado para el Iniciado. Es decir, sobre el ala y en el acto de (rápido vuelo).

Aún el hombre de la constelación Cignus (SIG-NUS) del griego y latín – lleva el significado “circulando y regresando”.

Encontramos muchas identificaciones de este pájaro – rey de las aguas – oculto en el nombre de las estrellas de esta constelación.

Tales nombres como Deneb, el Sr. o Juez por venir; Azel, quien va y retorna; Sadar, - quien regresa como en círculo; y Adige, volando suavemente, dan una explícita simbología de este decanato de Acuario.

En “El Misterio de las Grandes Operas”, el Sr. Heindel, describe al cisne como capaz de moverse en varios elementos.

Puede volar en el aire con gran suavidad, también se desliza majestuosamente sobre el agua y por su largo cuello puede explorar las profundidades e investigar donde se encuentre, sobre el fondo de un estanque no muy hondo.

Es por esto, un apto símbolo del Iniciado, quien, por causa del poder desarrollado en él, es capaz de elevarse a reinos superiores, y moverse en diferentes mundos.


Juan el Revelador

El significado del cisne está otra vez en perfecta armonía con la Biblia.

Juan el Revelador se ha convertido en el Maestro Iniciado de la humanidad.

Esto se logra en el Libro de Revelaciones de San Juan, el Divino, de hecho las primeras palabras dicen el propósito como “La revelación de Jesús el Cristo” (a ti)

Después de unas pocas observaciones introductorias, el versículo nueve – identifica a Juan como un Iniciado:

“Yo Juan, quien también soy tu hermano y Compañero en tribulación,

y en el reino y paciencia de Jesús-Cristo,

estaba en la isla de Patmos,

por la palabra de Dios, y

por el testimonio de Jesucristo”.

Juan, como nuestro compañero en tribulación, significa que él quiere que sepamos que también él ha experimentado dificultades con su propia naturaleza inferior, la cual debe ser controlada antes que se nos permita – entrar a los mandos espirituales.

La Isla de Patmos”se refiere a dos cosas: en primer lugar, aguas rodeando una isla significan la naturaleza inferior.

De ahí que estando en una isla sobre el agua indica que ha puesto sus emociones inferiores tras él y no está bajo dominación.

En segundo lugar, encontramos que la palabra Patmos se refiere directamente a la Iniciación, como un diccionario de símbolos lo explicaría.

En el capítulo dos y tres somos instruidos, en que es necesario espiritualizar los siete centros del cuerpo, antes de que esperemos experimentar la personal revelación de Jesús Cristo.

De ahí que, solamente aquellos que han cumplido satisfactoriamente esta tarea, se han de convertir en herederos al trono, como lo revelado por Cristo Jesús, a través de San Juan.

Aquel que venciere le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me siento con mi Padre en su trono.

El que tiene oídos (que es sensitivo al Espíritu) que oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. (Los siete centros internos).

En este punto, los centros están espiritualmente activos.

Consecuentemente el capítulo cuarto revela que el candidato ahora puede funcionar en los – mundos espirituales.

En otras palabras, durante el proceso de Iniciación un puente se edifica a los mundos superiores, y el candidato-es capaz de dejar su cuerpo, así expresado por el simbolismo del gran cisne.

San Juan dice que una puerta fue abierta en el cielo y pronto él estaba-en el Espíritu.

Siguiendo un período de orientación, dentro de estos reinos superiores vio una gran multitud ante el trono de Dios, vestidos todos con túnicas – blancas y con palmas en las manos. Estas túnicas blancas se refieren al espiritualizado Cuerpo Vital o el Dorado Vestido de Bodas.

Demos de cualquier forma particular atención a las palmas en las manos de estos Egos; por este símbolo se revela que sus naturalezas emocionales (corazones) están finalmente en – paz, y nunca más otra vez sus manos serán levantadas para hacer violencia a criatura alguna.

Después de todo esto vemos el verdadero significado de estos simbólicos mensajes, porque en el capítulo siete, versículo trece, descubrimos – aquellos que por fin son capaces de demostrar Cristiandad aplicada.

En otras palabras podemos ahora llamarlos Cristianos.

Entonces uno de los ancianos habló diciendo: Estos que están vestidos de ropas blancas, quienes son, ¿y de dónde han venido? Yo les dije: Señor tú lo sabes, y él me dijo:

Estos son los que han salido de la gran tribulación

y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido

en la sangre del Cordero, El Cuerpo Vital Espiritualizado.

Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y él que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.

Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos ni calor alguno, porque el cordero que está en medio del trono los pastoreará y los guiará a fuentes de agua de vida; y Dios enjuagará toda lágrima de sus ojos.

Nuestra discusión del simbolismo de Acuario, y la humanidad del futuro, nos ha revelado varios pensamientos viables.

El primero es que este simbolismo indica un muy personal y eventual significado.

A tiempo debe convertirse en parte nuestra. De este modo seremos guiados al pináculo de la montaña de la Transfiguración.

Segundo, se hace muy claro que la Biblia, las Enseñanzas Rosacruces y la “Biblia en las Estrellas” tienen significado paralelo.

No todos anticipan la “Triunfal entrada en la Ciudad de Jerusalem”

Jerusalem significa “habitación de paz”.

Dentro del hombre hay la permanente conciencia de paz espiritual y directamente se refiere al desarrollo del corazón, la naturaleza emocional, o la viuda, el Cuerpo Vital, o el Dorado Vestido de Bodas.

Encontramos en Mateo 5:35 la referencia de Jerusalem como la ciudad del gran Rey, más aún, está construida en una montaña alta con otras – montañas a su alrededor.

En pocas palabras, la referencia es la conciencia espiritualizada.

En conclusión estos símbolos han confirmado una vez más cómo aquellos que viajan por la senda de la Nueva Era, serán aún hombres-quizá más que hombres, porque en ese día, ellos se convertirán en el hombre de los cielos, el verdadero Acuariano.


Trascrito de “Artículos de RAYOS de la Rosa Cruz”

De Marzo de 1983

En Amoroso Servicio

El Centro de Estudios de la Sabiduría Occidental Mexico