MENSAJE DE NAVIDAD 2021




CENTRO DE ESTUDIOS

DE LA

SABIDURIA OCCIDENTAL MEXICO

Mensaje Previo a la llegada

de la Fiesta de las Luces (Navidad)

Domingo 19 de diciembre del 2021

Queridos hermanas y hermanos:

del Centro de Estudios de la Sabiduría Occidental México

Así como la Luna va llevando su ciclo mensual en sus diferentes fases en un inicio y fin de un ciclo, también el Sol se acerca a la última estación por consiguiente la llegada del Solsticio Invernal, donde la cosecha se acerca cuando a lo largo del año se a trabajado diligentemente en la búsqueda del desarrollo de Luz y vida anímica, con ello despertar en un largo viaje, donde algunos persisten y otros ya no le es posible seguir en este estrecho sendero, en este propósito esencial de poder comprender el verdadero sentido al propósito de la vida, pudiendo encontrar sentido a las preguntas en la vida humana, quién soy, por que estoy aqui y para donde voy? así se va encontrando un nuevo y más profundo desarrollo de conciencia, comprendiendo de mejor forma las Leyes divinas que rigen la vida en el Mundo de Dios.

No hay duda que la Navidad, es una Lección de Amor y de inmensa oportunidad para llevar a cabo una profunda y sincera reflexión en nuestras vidas.

La Navidad es la época sagrada del año, cuando el Rayo de Cristo regresa radiante a nuestro Planeta.

Sin el Aura vitalizadora, rejuvenecedora y sanadora de Cristo que impregna nuestro mundo anualmente, la mayoría de nosotros estaríamos inexorablemente perdidos y no tendríamos el sustento para la próxima estación.

Este gran regalo de Navidad que recibimos es la manifestación más profunda del Amor eternamente nacido del Padre.

Max Heindel, nuestro Amado Instructor inspiró divinamente la naturaleza del Amor Cósmico en estas palabras:

“El Amor nace eternamente del Padre, día tras día, hora tras hora, fluyendo ininterrumpidamente a través del universo solar para redimirnos del mundo material que nos retiene con sus mortales garras".

Este tema es particularmente oportuno para que meditemos durante este tiempo.

Así de acuerdo a nuestro Ritual del Servicio Dominical podemos ver lo referente al gran regalo del Apóstol Pablo dio a la humanidad en Corintios 13, lo cual lo podemos interpretar con su relaciona a esta santa estación:

"Aunque hablara y repitiera la historia de la Navidad, cantara sus himnos y no tuviera amor, sería como el metal que suena o como la campana que retiñe.

Aunque recibiera numerosos regalos de Navidad y conociera su valor monetario; aunque creciera en la celebración de la Festividad de la Navidad, en medios a días inciertos y tenebrosos, si no tuviera amor, no serviría de nada.

Si tuviera todo el conocimiento y comprensión de todas las corrientes Filosóficas y no tengo amor y llevo a cabo el diario empeño del servicio al prójimo, nada soy.

Y aunque repartiera regalos de Navidad a todos los pobres y entregara mi cuerpo a las inclemencias del tiempo para impartir a los necesitados y no tuviera amor, de nada me aprovecharía.

Es Especialmente en Navidad, el más grande Festival del Amor, el Amor es paciente es benigno; el amor no es envidioso, el amor no trata con la ligereza, el amor no se ensoberbece, todo lo cree, todo lo espera.

Aunque la Navidad trae consigo sus tentaciones, el amor no trata con indecencia, no busca sus intereses, no se enoja, no sospecha mal, no descansa con la injusticia, sino que se alegra con el amor de Dios manifiesto en Cristo, nuestro Señor, nuestro amado Redentor.

Este maravilloso Amor de Dios derramado sobre el mundo, a través del infante de Belén, hace que todo lo podamos sufrir, todo creer, todo esperar, todo soportar, así luchar, continuar, evolucionar, “la mies es mucha los operarios pocos”, este trabajo es hoy mas importante en los cambios que se manifiestan en estos tiempos.

El amor nunca termina.

Aunque haya pinos navideños, éstos caducarán; aunque haya adornos multi coloridos estos perecerán; aunque haya gritos alegres de niños estos cesarán.

Porque estas cosas son solo la manifestación de la alegría terrenal de la Navidad, pero cuando llegue la Navidad perfecta, lo que en parte será aniquilado.

Cuando era niño, hablaba de la Navidad como niño, pero cuando crecí, me despojé de mis ideas egoístas de la Navidad.

Porque ahora vemos sólo de reojo la belleza de la Navidad, pero luego lo veremos en toda su gloria, cara a cara.

Ahora conozco en parte el significado de este día, pero entonces conoceré la hermosa Navidad, como yo mismo soy conocido, en su profundo sentido de luz, amor y verdad.

Por ahora quedan la Fe, la Esperanza y el Amor, estas tres, pero la más grande es el Amor.

Una vez así llevado al Corazón este mensaje por otro lado, simpatizamos con la idea de que la mayoría de las personas hacen de la Navidad un evento más social que místico.

Es cierto que la relación entre nosotros se vuelve más agradable, que hay una tendencia generalizada a la alegría, ciertas manifestaciones de dar y con ello confraternización.

Sin embargo, falta una experiencia más mística: la gente acaba dando mayor importancia a los regalos materiales, las cenas y cosas por el estilo.

Lo que se necesita es una comprensión más profunda del significado de esta devocional fiesta de gratitud que ha sido revestida por nosotros de un carácter de tipo mundano.

Finalmente, así vemos que realmente falta el verdadero espíritu navideño.

Nosotros como Estudiantes de las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental, no podemos, ni debemos transgredir nuestros altos valores Espirituales, si realmente hemos de querer hoyar el sendero con mayor oportunidad.

Toda disciplina terrena sirve a un propósito divino.

Sin duda las pruebas de la vida nos preparan para servir eficazmente a aquellos que requieren de nuestro valioso servicio.

Así vamos comprendiendo el sentido que tienen las pruebas en la diaria vida ya que son lecciones que esconden un propósito divino.

Es por ello que es necesario experimentar el conocimiento que hemos recibido y lo mas importante ejemplificarlo.

Si las circunstancias nos obligan a cumplir con nuestros deberes sociales, participando de la cena de Navidad en compañía de nuestros familiares, amigos, compañeros y comunidad hagámoslo con la mayor dignidad.

Abstengámonos de grandes cantidades con ello excesos en la comida siendo esta de lo mas natural posible sin causar daño a nuestros hermanos inferiores y conociendo el efecto del alcohol en el organismo hemos de evitarlo, ya que entorpece, turba y no permite realmente apreciar, sentir y vivir la noble aspiración que deseamos obtener y aprovechar de un unico

Así pues, somos respetuosos de lo que cada uno en su elección considera adecuado y por lo mismo los demás deberán serlo en lo que nosotros por decisión propia consideramos apropiado.

Si la tradición nos aconseja dar regalos materiales, hagámoslo según nuestros medios y con la mayor dignidad, esto es siempre viendo a nuestro hermano y hermana, a la que le participaremos el obsequio como esa divina chispa, que también aspira y requiere evolucionar.

¿Y Por qué no dar algo edificante? Dar obsequios útiles que, de manera reconocible, puedan satisfacer una necesidad justa de un amigo, o familiar es un enfoque sensato.

Sin embargo, la verdadera Navidad se compone de la alegría de recibir lo poco o mucho que nos regalen pero con mas sentido el dar a nuestro prójimo los mayores dones espirituales.

Estos son dones que revelan la presencia de Cristo en nuestras diaria vida.

Y el mayor de estos dones es el Amor.

El amor debe fluir espontáneamente de nuestros corazones a los corazones de las personas, trabajando diario y tenazmente.

Aunque hemos comprendido el deber modificar esa apreciación de (personas) y poco a poco dejar de considerarlos como su apariencia externa (PERSONALIDAD) y comprenderlos y apreciarlos por lo que verdaderamente son, Chispas Divinas.

Dios es Amor.

Somos parte de Dios y el amor que irradia de Él en una medida ilimitada también existe dentro de nosotros, esperando la oportunidad de liberarse, de manifestarse, de expandirse, de que a pesar de las cargas y el peso de la Cruz ahí está siempre presente.

Que esta Navidad sea más intensa, más próspera, más servicial, más dicha espiritual por que hemos encontrado un camino y este es el Camino es el de la LUZ.

“Dios es Luz si Andamos en luz como él está en luz tenemos comunión unos con otros”

En este amoroso Servicio, me es importante a todos quienes participan en el Centro de Estudios de la Sabiduría Occidental Mexico, darles las gracias, gracias, gracias, la gratitud y la necesaria comprensión del valor del Servicio, como nuestro Amado Maestro nos ejemplifico en el así “lavado de pies” dicha lección nos permite discernir que tan grande y enorme necesidad hay en el trabajo para comenzar a distinguirnos como verdaderos Auxiliares visibles y luego así pasada las debidas pruebas, calificarse en el puro, noble y amoroso trabajo como Auxiliar Invisible, por ello debe retumbar, sentir, vivir y ejemplificar la máxima de Cristo en su definición de la Grandeza:

“El que quiera ser el mas grande, que sea el último y el servidor de todos”

No olvidemos que en estos tiempos la humanidad es llamada para dar un paso decisivo en el sendero.

Que este maravilloso Espíritu navideño, el Verdadero Espíritu de la Navidad, llene en cada uno en sus corazones, estos elevados ideales, que hemos recibido y que en este tiempo en el que un rayo del CRISTO Cósmico vuelve una vez más, como nuestro REDENTOR, en tan difíciles condiciones que nos encontramos permita como cada año enfocar su rayo de conciencia en todo el Planeta, con todo su amor, su vida y su luz, y podamos ser dignos y eficientes servidores todos los Estudiantes en el Mundo, en la gran Obra de nuestros Hermanos Mayores en Amoroso Servicio a la Humanidad.

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En Amoroso Servicio

El Centro de Estudios de la Sabiduría Occidental

Rafael Iñiguez Herrera